Sobre el Anarquismo • Chomsky

Entrevista de Tom Lane  – 23 de Diciembre, 1996

Introducción

Si bien Chomsky ha escrito una considerable cantidad [de artículos] acerca del anarquismo en las últimas tres décadas, la gente frecuentemente le pregunta por una visión de cambio social más detallada y tangible. Sus análisis políticos nunca fallan al infundir injurias y furia para con el modo en que el mundo funciona, pero muchos lectores quedan sin certezas acerca de lo que Chomsky haría exactamente para cambiarlo. Quizás porque admiran su trabajo analítico con tal respeto, es que ellos anhelan que él brinde sus objetivos y estrategias con la misma precisión y claridad, desilusionándose con sus afirmaciones generalizadas sobre los valores del socialismo libertario. O quizás porque muchos buscan en un gran intelectual a alguien que provea un “plan maestro” para que ellos sigan paso a paso, y alcanzar así un brillante y resplandeciente futuro.

Mas Chomsky intenta alejarse de estos pronunciamientos. El anticipa que es difícil predecir la forma particular que una organización social más justa adoptaría, o incluso dar por seguro que alternativas al actual sistema son ideales. Solo la experiencia puede mostrarnos las mejores respuestas a estas preguntas, sostiene. Lo que debe guiarnos a lo largo de este camino son una series de principios generales en los cuales debe basarse fundamentalmente las sociedades futuras, cuales quiera sean sus formas específicas. Para Chomsky, estos principios surgen de las tendencias históricas de pensamiento y acción que se conocen como el Anarquismo.

Chomsky advierte que poco puede decirse acerca del Anarquismo en un nivel muy general. «Yo nunca intenté escribir nada  sistemático acerca de estos tópicos, ni tampoco conozco de nada de otros que pueda recomendar», me escribió en respuesta a una serie de preguntas acerca de esta cuestión. Él ha escrito por varios lados acerca de esto, notablemente en su reciente Powers and Prospects, pero de hecho no hay mucho que decir en términos generales. «El interés reside en las aplicaciones», piensa, «pero estas son específicas a un tiempo y un lugar».

«En Latinoamerica», dice Chomsky, «hablé bastante de estos asuntos y, mucho más importante aún, aprendí mucho acerca de ellos gracias a la gente que actualmente está haciendo cosas, bastantes de las cuales tienen un tinte anarquista. Tuve también la oportunidad de encontrarme con vivos e interesantes grupos de anarquistas, desde Buenos Aires hasta Belem, en la boca del Amazonas (los más modernos que yo halla conocido en absoluto — impresionante desde dónde se descubren). Pero las discusiones eran mucho mas focalizadas y especificas de las que a menudo veo aquí; y acertadamente, pienso».

Tal como se dijo, las respuestas de Chomsky a estas preguntas son generales y concisas. Como sea, en forma de breve introducción a algunos de sus pensamientos acerca del anarquismo, quizás éstos puedan inspirar al lector a buscar otros escritos acerca del asunto, y más importante aún, a descubrir y desarrollar el concepto de anarquismo a través del proceso de trabajar por una sociedad más libre y democrática.

Tom Lane


Respuestas de Chomsky a ocho preguntas sobre el anarquismo

Comentario general sobre todas las preguntas:

chomsky-closeNadie posee exclusivamente el término «Anarquismo». Éste es utilizado para un ancho rango de diferentes corrientes de pensamiento y acción, variando ampliamente entre ellas. Hay muchos anarquistas “a-su-manera” quienes insisten, a menudo con gran pasión, en que el suyo es el único modo verdadero, y que los otros no merecen el termino (y quizás son criminales de uno u otro tipo). Una mirada a la literatura anarquista contemporánea, particularmente en el Oeste y dentro de los “círculos intelectuales” (quizás a ellos no les guste el término), mostrará rápidamente que una gran parte de ésta es una denuncia de los otros por sus desviaciones, tanto como en la sectaria literatura Marxista-Leninista. La proporción de este material con respecto al trabajo constructivo es depresivamente alto.

Personalmente, no tengo ninguna seguridad, en mi propia opinión, acerca de un “camino correcto”, y no me causan impresión los pronunciamientos seguros de otros, incluyendo los de buenos amigos. Pienso que considerarse disponible y capacitado para hablar con seguridad es avanzar muy poco. Podemos intentar formular nuestras visiones a largo plazo, nuestros objetivos, nuestros ideales; y podemos (y debemos) dedicarnos nosotros mismos a trabajar en asuntos de significado humano. Pero la brecha entre ambos es bastante considerable, y difícilmente veo algún camino para conectarlos excepto en un nivel muy general y vago. Esta distinción mía (quizás defectuosa, quizás no) se descubrirá en las respuestas (muy breves) que haré a tus preguntas.

1. ¿Cuáles son las raíces intelectuales del pensamiento anarquista, y que movimientos las han desarrollado y animado a través de la historia?

Las corrientes del pensamiento anarquista que me interesan (hay muchas) tienen sus raíces, pienso, en la Ilustración y el  liberalismo clásico, e incluso encuentra huellas, de forma interesante, dentro de la revolución científica del siglo 17, incluyendo aspectos que incluso son considerados reaccionarios, como el racionalismo Cartesiano. Hay literatura sobre este punto (del historiador de las ideas, Harry Bracken, por ejemplo; yo he escrito acerca de esto también). No quiero recapitular aquí, sólo quiero decir que tiendo a coincidir con el importante escritor anarcosindicalista y activista Rudolf Rocker en que las ideas del liberalismo clásico han caído en las ruinas del capitalismo industrial, para nunca recobrarse (me estoy refiriendo a Rocker en los ’30; décadas mas tarde, el pensaba diferente). Las ideas han sido reinventadas continuamente; en mi opinión, porque reflejan percepciones y necesidades humanas reales. La Guerra Civil Española es quizás el ejemplo más importante; si bien debemos recalcar que la revolución anarquista que alcanzó una buena parte de España en 1936, tomando varias formas, no fue un ascenso repentino y espontaneo, sino que ha sido preparado a traves de muchas décadas de educación, organización, luchas, derrotas, y a veces victorias. Fue muy significativa. Lo suficientemente como para  despertar la ira de todos los grandes sistemas de poder: el Stalinismo, el Fascismo, el Liberalismo occidental, la mayoría de las corrientes intelectuales y sus instituciones doctrinales — todas combinadas para condenar y destruir la revolución anarquista, como lo hicieron; un signo de su significancia, en mi opinión.

2. Los críticos se quejan de que el anarquismo es “utópico, desestructurado.” Tu contrapones de que cada estadio en la historia tiene sus propias formas de autoridad y opresión,  y que deben ser desafiadas, y entonces ninguna doctrina predeterminada puede aplicarse. En tu opinión, ¿que realización específica de anarquismo es apropiada en esta época?

Suelo estar de acuerdo con que el anarquismo es utópico y desestructurado, aunque en forma más severamente en que las insubstanciales doctrinas de Neoliberalismo, Marxismo-Leninismo, y otras ideologías que han apelado a [o se han valido de] el Poder absoluto y sus sirvientes intelectuales a traves de los años, por razones que son muy fáciles de explicar. La razón de la desestructura general y la laguna intelectual (a menudo disfrazada con grandes palabras, pero esto por los intereses particulares de los intelectuales) es que nosotros no sabemos tanto acerca de sistemas complejos como de sociedades humanas; y sólo tenemos intuiciones de validez limitada sobre como podrían ser reconstruidas y moldeadas nuestras sociedades.

El Anarquismo, en mi modo de ver, es una expresión de la idea de que la “prueba de validez” [N. del T.: burden of proof, algo así como la espada de Damocles] debe recaer siempre en aquellos que argumentan que la dominación y la autoridad son necesarias. Ellos tienen que demostrar, con argumentos reales, sólidos y consistentes, que esa conclusión es correcta. Si no lo pueden hacer, entonces las instituciones que defienden deben ser consideradas ilegitimas. Sobre como uno debe reaccionar frente a una autoridad ilegitima depende de las circunstancias y las condiciones: no hay formulas.

En esta época, los temas de discusión atraviesan todo un espectro, como comúnmente lo hacen: desde las relaciones personales en la familia y en cualquier parte, hasta en el orden político/económico internacional. Y las ideas anarquistas –desafiar la autoridad e instigar a que ésta deba justificarse a si misma como tal– son apropiadas para todos los niveles.

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3. ¿Que clase de concepción de la naturaleza humana es la que el anarquismo predica? ¿La gente estará menos incentivada a trabajar en una sociedad con igualdad de derechos? ¿Una ausencia de gobierno permitirá al más fuerte dominar a los débiles? ¿Resultará la toma democrática de decisiones en exceso conflictiva, llevando a la indecisión y la “oclocracia” (la regla de la muchedumbre)?

Según yo entiendo al término “anarquismo,” éste esta basado en la esperanza (en nuestro estado de ignorancia, no podemos ir mas allá de eso) de que los elementos esenciales de la naturaleza humana incluyan sentimientos de solidaridad, de apoyo mutuo, simpatía, preocupación por los otros, y demás.

¿Trabajará menos la gente en una sociedad con igualdad de derechos? Si, en tanto que ellos sean impulsados al trabajo por la necesidad de supervivencia; o por una recompensa material, una clase de patología, pienso, del tipo de la que lleva a alguien a obtener placer torturando a otros. No, aquellos que encuentren razonable la doctrina liberal clásica que habla de que el impulso de envolverse en un trabajo creativo es parte de la esencia y de la naturaleza humana–algo que vemos constantemente, pienso, desde la niñez hasta la vejez, cuando las circunstancias cuentan– (parecerá muy sospechoso por parte de estas doctrinas, las cuales son altamente serviciales al poder y a la autoridad, pero esto parece no tener otras motivaciones).

¿Una ausencia de gobierno permitirá al más fuerte dominar al débil? No lo sabemos. Si así fuese, entonces algunas formas de  organización social tendrán que ser construidas }hay muchas posibilidades– para detener este crimen.

¿Cuales serán las consecuencias de la toma directa y democratica de desiciones? La respuesta es una incógnita. Tendremos que aprender probando. Intentémoslo y averigüémoslo.

4. El Anarquismo es a veces llamado Socialismo Libertario, ¿en que difiere de otras ideologías que también están asociadas con el Socialismo, como el Leninismo?

La doctrina Leninista sostiene que un Partido de vanguardia debe asumir el poder estatal y conducir al pueblo al desarrollo económico, y, por algún milagro que todavía no se explica, a la libertad y a la justicia. Es una ideología que naturalmente apela en gran forma a la “inteligencia radical”, a quienes proporciona una justificación para su rol como administrador estatal. Yo no puedo encontrar ninguna razón –ni en la lógica ni en la historia– para tomarlo seriamente. El Socialismo Libertario (incluyendo una parte sustancial del Marxismo) se opone a esto con el mayor desprecio; y con toda la razón.

5. Muchos “anarco-capitalistas” dicen que anarquismo significa la libertad de hacer lo que quieras con tu propiedad y entrar en libre contrato con otros. ¿Es el Capitalismo en algún modo compatible con el Anarquismo, desde tu punto de vista?

El Anarco-capitalismo, en mi opinión, es un sistema doctrinal el cual, si alguna vez se llegase a implementar, dará lugar a formas de tiranía y opresión que tendrán pocos puntos de comparación en la historia humana. No hay la más mínima posibilidad de que estas ideas (en mi opinión, horrendas) sean implementadas, ya que rápidamente destruirían cualquier sociedad que cometa este error colosal. La idea de “libre contrato” entre el potentado económicamente y su famélico sujeto es una broma cruel; quizás amerite algún momento en un seminario académico explorando las consecuencias de estas ideas (en mi opinión,  absurdas), pero en ningún otro lugar.

Debo agregar, como sea, que me encuentro en muchos aspectos en substancial acuerdo con personas que se consideran anarco-capitalistas; y por muchos años, pude escribir sólo en sus periódicos. Y ademas admiro su compromiso con la  racionalidad –el cual es raro– aunque yo no pienso que ellos vean las consecuencias de las doctrinas que defienden, o sus profundas fallas morales.

6. ¿Como se aplican los principios anarquistas a la educación? ¿Son los grados, las exigencias y los exámenes cosas buenas? ¿Qué clase de (medio)ambiente es mas conducente para el libre pensamiento y el desarrollo intelectual?

Lo que siento, basado en parte en mi experiencia personal en este caso, es que una educación decente debe buscar proveer un hilo conductor a través del cual una persona se abrirá sus propios caminos; enseñar bien es más una cuestión de proveer agua a una planta, para permitirle crecer con su propio poder, que de llenar un vaso con ese agua (con casi todos pensamientos poco originales que pueda agregar, parafraseados de escritos del Iluminismo y el Liberalismo clásico). Estos son principios generales, los que pienso que son generalmente validos. Sobre cómo estos serán aplicados en cada circunstancia particular, debe ser evaluado caso por caso, doblemente con humildad y reconocimiento de cuán poco realmente entendemos.

7. Describe, si puedes, como una sociedad anarquista ideal funcionaría día a día. ¿Qué clase de instituciones económicas y políticas podrían existir y cómo funcionarían? ¿Tendríamos dinero? ¿Compraríamos en tiendas? ¿Seríamos dueños de nuestros propios hogares? ¿Tendríamos leyes? ¿Cómo prevendríamos el crimen?

No podría soñar tratando de hacer esto. Estas son cuestiones sobre las cuales tenemos que aprender, a través de la lucha y de la experiencia.

8. ¿Cuáles son las perspectivas de realizar el anarquismo en nuestra sociedad? ¿Qué pasos deberíamos tomar?

Las perspectivas para la libertad y la justicia son ilimitadas. Los pasos que deberíamos tomar dependen de que queremos lograr, con que intentamos acabar. No hay, y puede no haberlas, respuestas generales. La pregunta está mal expuesta. Me estoy acordando de un buen eslogan del movimiento de trabajadores rurales en Brasil (de donde acabo de regresar): ellos decían que debían expandir el suelo de la celda, hasta el punto en que puedan romper las rejas. A veces, hasta requeriría defender la jaula contra otros predadores aún peores que estaban afuera: defensa del poder ilegitimo estatal contra la tiranía predatoria privada en los Estados Unidos de hoy en día, por ejemplo, un punto que debería ser obvio para cualquier persona comprometida con la libertad y la justicia –cualquiera, por ejemplo, que piense que los niños deben tener alimento para comer– pero que parece difícil de concebir para mucha gente que se considera a si misma como libertaria y anarquista. Ese es uno de los impulsos auto-destructivos e irracionales de la gente decente que se considera a si misma como parte de la izquierda, en mi opinión, separándose ellos en la práctica de las vidas y las legitimas aspiraciones de la gente que sufre.

Bueno, así me parece a mí. Estoy feliz de discutir estos puntos, y escuchar contra-argumentos, pero sólo en un contexto que nos permita ir mas allá de gritar eslóganes — lo que, me temo, excluye a una buena parte de lo que pasa por el debate en la izquierda, por mucho que lo lamente.

Noam


En otra carta, Chomsky expande sus pensamientos considerando una sociedad futura:

Acerca de una sociedad futura, quizás repita, pero es algo con lo que concuerdo en todo desde que era un chico. Recuerdo, alrededor de 1940, leyendo el interesante libro de Diego Abad de Santillan, After the Revolution, criticando a sus compañeros anarquistas y bosquejando con algunos detalles como una España anarcosindicalista podría funcionar (estas son unos recuerdos de más de 50 años, no se los tomen muy literalmente). Mi sentimiento entonces fue que eso se veía bien, pero ¿Comprendemos lo suficiente para responder preguntas acerca de una sociedad con tal detalle? A través de los años, naturalmente he aprendido más, pero esto solo ha profundizado mi escepticismo acerca de si sabemos o comprendemos lo suficiente. En años recientes, discutí bastante esto con Mike Albert, quien me estuvo alentando a entrar más en detalle sobre como pienso que debería funcionar la sociedad, o al menos, reaccionar a su concepción de “democracia participativa”. Yo me aparté en ambos casos, por la misma razón. Considero que las respuestas de la mayoría de estas preguntas deben ser aprendidas por la experiencia. Toma los mercados (en el punto que si éstos podrían funcionar en cualquier sociedad viable, limitados, si el recuerdo histórico es alguna guía, por no hablar de lógica). Entiendo bien qué es lo malo de ellos, pero eso no es suficiente para demostrar que un sistema que elimine las operaciones de mercado es preferible; simplemente un punto de lógica, y pienso que no sabemos la respuesta. Lo mismo con todo lo demás.

  • Tomado del archivo de Znet
  • Traducido por Juan Pablo Roccatagliata
  • Corregido y editado por «La Idea»

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