¡Negro panorama! ¿luz en el horizonte?

negropanoramaEl avance de la derecha y el control, ya sea público o privado pero siempre partidista, de los medios de comunicación, no es muy diferente aquí a lo que sucede en el resto de las sociedades occidentales.

Supongo que el arrollar neocon a pocxs ha pasado inadvertido; de repente nos encontramos en este inicio del S.XXI con una educación pública y una sanidad cada vez de peor calidad y que marcha inexorablemente camino de la desaparición, para terminar finalmente en unos servicios mínimos enfocados a las clases más bajas de la sociedad (el 70% de la población).

Esto es lógico pues el discurso interno de la derecha relativo a la educación lleva años siendo que hay demasiada gente preparada, no les gusta tener nuevxs pescadorxs en sus cotos ya que podía relegarles, en una pocas generaciones, al cambio de clase.

Sucede un poco lo mismo que con los EEUU, que crea organismos internacionales como la OMC para defender el libre comercio y son ellos los mayores proteccionistas con sus empresas, es decir que en realidad no están por la igualdad de oportunidades que dicen su sistema defiende, como tampoco lo están por esos otros valores con que se les llena la boca a sus voceros.

En lo que a la sanidad respecta (y esto es extrapolable a las pensiones), la alta burguesía al tener medios suficientes para cubrir sus necesidades en la oferta privada, considera un desperdicio que el dinero de la caja común se gaste en algo de lo que ellxs nunca van a hacer uso.

Por otro lado el sector financiero ha conseguido, por fin, su sueño dorado: embolsarse las ganancias y socializar las pérdidas. Paralelamente el sector empresarial está empezando a arrojar lastre (trabajadores) en una sociedad que ya no produce nada (los últimos 30 años de democracia han sido los que nos ha llevado hasta aquí) al haber acabado totalmente con nuestro tejido industrial, una de las pocas cosas salvables de la pasada dictadura.

Esto se ha producido merced a la llamada «globalización» que ha permitido a los empresarios deslocalizar la producción, invirtiendo en el tercer mundo donde los costes son mucho menores, ¿afectados? los trabajadores «manuales»

Es sólo el comienzo, los call-center (energía, comunicaciones, banca, seguros…), los estudios (programación, diseño, traducción…) son la cabeza de puente para la deslocalización del sector servicios, propiciado todo ello por el avance de las nuevas tecnologías, ¿afectados? los trabajadores «intelectuales».

Hay un sector más que ahora corre peligro: el comercio. Las ventas por Internet están propiciando que la gente, aún poco a poco, compre cada vez más por la red con lo que la picota caerá también sobre lxs trabajadorxs que están cara al público.

Eso sí, al menos de momento seguirán necesitándose sirvientxs, barrenderxs, cocinerxs, camarerxs… eso es lo que quedará de la sociedad occidental, una clase (probablemente el 30% de la población) de burgueses acomodados y ese 70% al que hacía referencia, de siervos, dibujando así un panorama no muy distinto al de la edad media.

Imagino que habrá quien piense ¿cómo van a permitir esto?, ¿entonces quién tendrá el poder adquisitivo necesario para comprar sus productos?. Ya han pensado en ello: esas mismas economías emergentes del tercer mundo les proveen de un mercado lleno de consumidores ansiosos y nada maleados, llenos de necesidades tan básicas que durante mucho tiempo serán fáciles y sobre todo baratas de cubrir, es decir aumentarán sus beneficios exponencialmente ya que el euro invertido aquí genera mucho menos que el invertido allí, y ya sabemos lo que prima en el Sistema.

¿Cuál es pues el broche lógico de todo esto? El Capital no conoce de banderas, sólo las usa en su beneficio, ¿es esto terrible?. Bastante menos que las tragedias a las que asistimos diariamente en el resto del planeta y no olvidemos que los responsables son los mismos.

La parte positiva de esta crisis (con su significado de «cambio») ha de ser anticipado pues forma el caldo de cultivo ideal para cambiar el Sistema. Mientras este proceso va avanzando, debemos preparar nuestra estrategia, incidir en la propaganda y la comunicación. ¿Cómo afrontar esa tarea, cómo «conectar» con la programación a la que nuestra sociedad se ha visto sujeta?. De la misma manera que trabaja el sistema, uso de mensajes cortos, claros y con imágenes impactantes. Una amplia franja de la población rechaza el «estilo antisistema», no se paran a ver el contenido pues el continente es rechazado por su mente de una manera automática y otra parte, por el mismo desconocimiento, le quita credibilidad al mensaje lanzado.

Mensajes claros y concisos enfocados al subconsciente, a esa «glándula» de los deseos tan sumamente desarrollada a causa de esa programación que el sistema nos ha venido imponiendo y enfocada también a los sentimientos, esa otra «glándula» medio atrofiada merced a esa misma programación pero que aún puede ser activada, eso si, usando ese mismo canal, esa única frecuencia por la que la programación actúa.

A un tiempo hemos de preparar la estructura de esa nueva sociedad que queremos construir, coger todos esos experimentos del pasado, repensarlos, deshacernos de sus «contras» y quedarnos con sus «pros» para con ese material y los nuevos métodos y saberes de hoy, poder dar una opción clara, sólida y estructurada a todxs aquellxs que no tienen mas horizonte que la desesperanza ante este panorama que afrontamos. Estoy seguro que la Economía Participativa y el Decrecimiento son los dos pilares básicos que sustentan esa opción.

Nos queda mucho trabajo por delante, no lo dejemos para después.

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