El artista y defensor de los Pueblos Originarios, Asel Luzarraga, fue excarcelado por no representar un Peligro Público para la Sociedad.

En audiencia solicitada por el abogado de DDHH, Jaime Madariaga, a la Juez de Garantía de Temuco, Alejandra García, se decretó que desde hoy el ciudadano Vasco, Asel Luzarraga Zarrabeitía (38) queda con arresto domiciliario total y arraigo nacional. El artista, pacifista y defensor de los derechos indígenas fue apresado el 30 de diciembre de 2009 en su domicilio de Padre Las Casas, acusado de una presunta tenencia de piezas de extintor, interpretadas como componentes para fabricar explosivos, y se encontraba recluido en la cárcel de Temuco desde el 6 de enero pasado, siendo investigado por el Ministerio Público, que pretende vincularlo a actividades extremistas. Los tribunales establecieron un plazo de tres meses para investigar la pertinencia de las acusaciones y en dicho proceso Madariaga alegó que su defendido no constituye un peligro para la seguridad de la sociedad, avalado por una intachable conducta de éste, consiguiendo levantar la medida cautelar de prisión preventiva.

Cabe hacer notar que existe un conflicto histórico, de larga data, entre las administraciones y terratenientes de Chile y los pueblos originarios del territorio ancestral ocupado desde la “Pacificación de la Araucanía”. El conflicto, como lo han constatado diversas organizaciones de DDHH y observadores internacionales, tendría su origen en la violenta ocupación, genocidio, etnocidio, asimilación, torturas, saqueo, desplazamiento forzado de personas, racismo, y terrorismo de estado hacia el Pueblo Mapuche, y que hasta los días de hoy se manifiesta en políticas de Racismo Ambiental, Tortura de Niños, Racismo, Militarización, Asesinato de Comuneros, y la Criminalización de la Protesta Social, agravada por persecución a medios independientes información, censura, presuntos montajes y una judicatura que actúa con testigos sin rostro.

Ante esta dramática situación han surgido diversas expresiones de lucha social, por las cuales se ha fabricado un imaginario de conflicto que sataniza al mapuche, al luchador social, con las nefastas consecuencias de la represión y violaciones de derechos humanos por parte del estado y sectores privados.

Para este caso, el Ministerio del Interior venía desde hace meses pesquisando una seguidilla de detonaciones menores, que se pretende adjudicar a sectores anarquistas, luchadores sociales y críticos. Por ello se estaba monitoreando a varios ciudadanos inmigrantes, o con viajes al extranjero, con énfasis racial en el Pueblo Vasco. El 30 de diciembre se encontró en el acceso al edificio de la Secretaría Ministerial de Justicia de Temuco, un artefacto, al parecer confeccionado con piezas de un extintor, que no explosionó, pero causo conmoción, y habría motivado la detención del artista Asel Luzarraga, por ajustarse al perfil de agitador y extremista, en un contexto de elecciones presidenciales y presión a las policías y sistema de justicia por obtener resultados.

En el Ministerio Público, encabezado por el fiscal Sergio Moya, se esbozó la pretensión de apelar a la brevedad al dictamen de la magistrado de Garantía. Se sostiene que el Ministerio Público, estaría en condiciones de imputar a Asel Luzarraga a una condena de entre 542 días a 10 años de presidio.

Respecto a este tipo de acusaciones, existe un amplio prontuario de irregularidades, errores, e imputados que posteriormente son absueltos por falta de meritos, o acusaciones fuera de lugar. En toda nación que se precie de contar con un estado de derecho sólido, se presume la inocencia del imputado hasta que se demuestre lo contrario.

Para el caso de la jurisprudencia chilena, existe una larga y vergonzante lista de anomalías y paradojas que afectan principalmente los casos de violaciones de derechos humanos, por impunidad, negligencia y desigualdad en el acceso a la justicia. Caso ejemplar es el del ex Fiscal Militar de Temuco, Alfonso Podlech, quién jamás enfrentó la justicia chilena y se encuentra procesado por crímenes contra la humanidad en Italia.

Hoy a las 14:30 h. Luzarraga, cruzó el patio externo de la cárcel de Temuco, y cruzó las rejas, mientras afuera lo esperaba su pareja y dos personas adultas que se fundieron en un abrazo, un beso de libertad y Asel levantó su mirada limpia, de frente, asegurando que es inocente y reivindicando su trabajo de denuncia.

Cuando lo alcancé, le di un abrazo en nombre de todos aquellos que creemos en su inocencia y la validez de la causa, de investigar, informar y denunciar los abusos que existen en este rincón del mundo.

Publicado en Remolino Popular Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) por Cristián Martínez Calderón

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