Curso de teoría política (1) • Michael Albert

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Estas son las transcripciones textuales de las clases abiertas que Michael Albert ofreció en la Universidad de Seattle. Por lo tanto, registran su exposición del tema, pero también los comentarios de los alumnos participantes. El resultado es una clara y amena explicación de temas elementales, pero definitorios de toda teoría política.

Lo he dividido en cuatro capítulos por su extensión. En mi opinión merece la pena leerlo entero; cuando hayas terminado el curso muchas cosas habrán encajado en tu cabeza.

¿Qué es una teoría?

Una teoría es una colección de conceptos sobre algún área del mundo real que nos interesa o nos preocupa, que facilita su explicación, predicción o intervención. Con teorías explicamos cómo y por qué las cosas ocurren como ocurren. Predecimos lo que ocurrirá dadas cómo son las cosas. Y escogemos formas de actuar para que las cosas salgan del modo que deseamos.

Algunas teorías son mejores que otras para uno o más de esos objetivos, peores para otros. La teoría de Darwin de la Selección Natural, por ejemplo, explica muy bien, no predice prácticamente nada y permite intervenciones bastante limitadas. Las teorías del sistema solar, basadas en la gravitación de Newton, no sólo explican si no que también nos permiten predecir dónde estará un planeta en algún día y hora dentro de cincuenta años.

Las teorías sociales generalmente explican, predicen y permiten intervenir, todas hasta cierto punto, no con una confianza perfecta, pero con la suficiente para ser mucho más útiles que dar palos de ciego, por decirlo así.

Así pues, ¿qué queremos como teoría?

Queremos una teoría que explique acontecimientos y movimientos sociales porque queremos ser capaces de situarnos, de explicarlos a los demás, de entender cómo funcionan las cosas. Y queremos una teoría que pueda predecir ese mismo tipo de fenómenos, porque queremos ser capaces de tener una idea de lo que se nos avecina. Y queremos una teoría, especialmente, que nos ayude a guiar nuestras acciones para intervenir en lo que está ocurriendo, para tener un efecto y para trabajar por los resultados que podamos desear. Así que queremos una teoría bastante poderosa para nuestro terreno, que es la sociedad y la historia.

No obstante, si queremos crear una teoría o un marco conceptual potente para usarlo, tenemos que saber más qué es una teoría y qué incluye. Las teorías se componen de conceptos.

¿Qué es un concepto?

Un concepto seguro que es una idea, todos estarán de acuerdo con eso. Muy bien.. Pero, ¿qué es una idea? Esto puede parecer un poco tonto por el momento, mientras recorremos estas minucias, pero en realidad es bastante importante porque las diferencias entre teorías generalmente ocurren a este nivel. Una vez superados los primeros pasos dedicados a establecer los conceptos básicos, el resto de la construcción de la teoría es en gran medida mecánico.

Así pues, ¿qué es un concepto? Es una “hipótesis”.

Bueno, a veces. Pero para nuestros propósitos un concepto es sólo un nombre para algo. Es decir, sabemos lo que es un concepto. Es una palabra. Bueno, quizás podamos definirlo mejor dando ejemplos.

¿Es un átomo un concepto? ¿Es un electrón un concepto? ¿Y el salario? ¿El pleno empleo? Sí, todas esas cosas son conceptos. Pero, ¿qué hace que sean conceptos? Bueno, simplemente son nombres de algo que creemos que existe en el mundo real, algo que hemos separado del resto de la realidad y le hemos dado un nombre o una identidad separados. De toda la masa de cosas interconectadas en el mundo real, hay algunas partes a las que queremos prestar especial atención. Queremos que nuestra teoría gire alrededor de esas partes, queremos resaltar esas partes. Así que tendremos conceptos para nombrar las partes o componentes o características o aspectos que queremos examinar

Tomemos el ejemplo de un concepto dentro del cuerpo. ¿Qué tal la presión sanguínea? Sí, o quizás el sistema circulatorio. Eso es un concepto. Pero lo que no es un concepto es la cabeza más la muñeca izquierda. No tenemos nombre para eso. La cabeza más la muñeca izquierda existe en el mundo y podríamos darle un nombre, pero no lo hemos hecho, que yo sepa. Así que podrías tener un nombre para la cabeza más la muñeca izquierda y eso sería un concepto. Sería una de las formas de organizar los datos que usas cuando piensas teóricamente sobre la biología de los seres humanos. Pero resulta que no es muy útil combinar la cabeza y la muñeca izquierda y darles un nombre, “cabñeca”, porque no tenemos ningún interés en examinar la dinámica de la cabeza más la muñeca izquierda. No surge como una entidad útil en la que centrarse cuando intentemos explicar, predecir o intervenir en la biología humana.

¿Cuál es la diferencia, pues, entre cabeza más muñeca izquierda (que podríamos llamar cabñeca pero no lo haremos) y este grupo de cositas que se mueven por el cuerpo y que llamamos el sistema circulatorio? La diferencia es que el sistema circulatorio tiene características y atributos que tienen relevancia para el objetivo de nuestra teoría, que es comprender a los seres humanos para ser capaz de intervenir en la salud, etc., y por tanto es útil por esa razón. Esa es la razón de ser de los conceptos.

Simplemente miras a la realidad y pones una etiqueta en algunas características o fenómenos que son útiles de examinar. Un árbol es un concepto, pero la rama más larga junto con la hoja más vieja no es un concepto. Quizás suena estúpido explicado así, pero esto es muy importante. La idea es que estás intentando encontrar cosas que corresponden a algo real y que también facilitan el análisis y la predicción y pueden ayudar a guiarte.

Muy bien, hasta ahora sin problemas. Tomemos el concepto “valor de cambio” en economía. Es lo que pensamos como “precio”. Si tienes un producto, el valor de cambio es lo que vale ese producto. Y en diferentes teorías la cantidad concreta de un producto se explicará de diversas formas. Pero, lo que un producto puede obtener en un intercambio es en sí mismo un concepto. Lo que no es un concepto en economía es el color del producto. El valor de cambio del producto es un concepto que usamos en la teoría económica. El color del producto no es un concepto que usemos en teoría económica. A ningún economista le importa cuántos productos son de qué color, así que no examinan el color en su teoría. Puedes tomar cualquier libro de economía y no encontrarás ninguna atención al color de los productos en su aparato teórico. El color de los productos que se producen e intercambian no es una cosa útil, creen los economistas, para ponerle una etiqueta y situarla en primer plano de nuestra atención en nuestro trabajo intelectual. No es que no exista. No es que no podamos hacerlo. Y podrían estar equivocados, por supuesto, y si lo están su teoría será más pobre como resultado de no considerar el color como un concepto importante. Pero si tienen razón, como creo que la tienen, entonces no perder el tiempo examinando el color es una elección sensata.

Lo que haremos es juzgar y también crear conceptos que con suerte nos ayudarán a entender la historia y las diferentes sociedades. También pondremos estos conceptos que vayamos creando en nuestra caja de herramientas intelectual y los usaremos.

Así pues, ¿qué sabemos hasta ahora?

Para crear una teoría desarrollamos conceptos sacados del abigarrado tapiz del mundo real y los usamos para responder a preguntas sobre cómo y porqué suceden las cosas, qué puedes esperar que ocurra, y cómo puedes influir en lo que suceda.

Y, si no encontramos buenas respuestas a nuestras preguntas cuando examinamos las interrelaciones entre los conceptos que tenemos, nos daremos cuenta que necesitamos más conceptos o bien adaptar los que estamos usando

La teoría es la comprensión de cómo interactúan y se interrelacionan los conceptos escogidos, cómo se influyen unos a otros y cómo cambian con el tiempo. El sexo y la clase social, por ejemplo, son conceptos. Son nombres para cosas que existen en la realidad, y que quizás sean útiles para nuestra teoría

¿Qué teorías sociales hay y cuáles son sus conceptos clave?

Nombremos algunas teorías sociales que usan los radicales para entender el mundo e intervenir en él.

“¿Marxismo? ¿Feminismo?”

Sí, marxismo, feminismo, también nacionalismo es otra, y el anarquismo es otro marco conceptual que los radicales críticos con las relaciones existentes usan para comprender, predecir e intentar guiar sus acciones. Llamemos a esas cosas teorías, marcos conceptuales, lo que quieras, pero sabemos lo que quieren decir. Es una forma de examinar la realidad, de organizar nuestros pensamientos, de poner prioridades, basados en conceptos. Podéis pensar en cada uno de ellos como un ayudante que puedes llevar en el bolsillo. Puedes usar el aparato teórico de ese ayudante y los conceptos que tiene para intentar explicar cosas, predecir cosas, e intentar guiar nuestros pasos.

Ahora bien, lo interesante en nuestro pequeño repaso de las teorías sociales, incluso a este nivel tan simple, es que esas diversas teorías son todas sobre el mismo mundo y sobre intentar cambiar ese mismo mundo para mejorarlo, y sin embargo sus herramientas intelectuales son bastante diferentes. Si tuviéramos cinco pizarras diferentes y pidiéramos a un miembro de cada escuela de pensamiento que listara los ocho o diez conceptos primarios en su orientación, quizás habría alguna coincidencia, pero no mucha. Y si detallaras lo que esos conceptos significan cuando hay coincidencia, resultaría que significan algo diferente en cada esquema.

Toda esa gente está mirando al mismo maldito mundo. Están haciendo teorías. Están intentando examinar el mundo y desarrollar conceptos para centrarse en lo que es importante y facilitar la reflexión sobre las cosas en una manera que sirva las necesidades que tienen. Entonces tenemos que preguntarnos por qué los conceptos a los que llegan son tan diferentes.

  • ¿Los conceptos que tienen difieren tanto porque algunas de estas teorías son estúpidas y otras son inteligentes?
  • ¿Alguno de estos enfoques simplemente se lo están inventando, y esos conceptos no existen?
  • ¿O es porque los diversos enfoques operan a partir de un conjunto diferente de prioridades?
  • ¿Tienen los diversos teóricos necesidades diferentes? ¿Es eso lo que provoca que generen conceptos diferentes?

Están intentando conseguir cosas diferentes, así que se resaltan unos aspectos y se ignoran otros.

Volvamos atrás y preguntémonos sobre cada marco, o en uno para empezar, es igual, qué puede provocar que sea como es.

Marxismo

¿Por qué el marxismo tiene como conceptos centrales los que tiene, pero no tiene maternidad, paternidad, mujer, hombre, sexismo, cultura, raza, etnia, religión y muchos otros conceptos básicos posibles en su marco? No quiere decir que esas cosas nunca surjan para un marxista, pero no son los conceptos básicos que emplea un marxista cuando examina la historia y la sociedad.

¿Por qué?

“¿Porque no forman parte de la lucha de clases?”

Claro, pero, ¿y qué? ¿Por qué es eso importante para un marxista?

“¿Porque Marx lo escribió así?”

Bueno, sí, lo que llamamos marxismo tiene los conceptos que tiene porque Marx (y otros) los pusieron ahí. Puedes decirlo así. Pero volviendo al tema, aparte de que Marx lo escribiera así, que es una respuesta que no nos lleva muy lejos, el porqué escribió lo que escribió, ¿qué otra cosa podría explicar la elección marxista de conceptos?

Bueno, el marxismo se centra en la clase y en la economía. ¿Porqué querrían hacer eso? Puede ser porque examinas el mundo, miras a tu alrededor, y dices, parece que la economía es la cosa más importante. Parece ser que la economía domina el corral. Parece que si centro mis conceptos de forma prioritaria en la economía, otros conceptos más detallados de orden secundario sobre otros fenómenos pueden venir más tarde. Serán consecuencias con más frecuencia que causas. Centrando mis conceptos básicos en las relaciones económicas obtendré la teoría que llegue al quid de la cuestión más rápidamente.

También hay otra razón posible, sin embargo. Quizás mis propios intereses estén de alguna forma más relacionados con la economía que con ninguna otra cosa. Mi elección de conceptos básicos puede ser debida a un estudio objetivo honesto (sea correcto o equivocado) de que la economía es lo más importante para la explicación, predicción o intervención en cualquier cuestión social o histórica. Pero también podría ser debido a una evaluación más subjetiva que surja de las propias limitaciones y presiones que yo sienta en mi propia vida, lo cual puede no ser completamente representativo. Podría ser que yo no tuviera en cuenta la posibilidad de que otras cosas fueran importantes porque no son importantes para mí, o que no quiero estudiarlas porque si lo hiciera me haría daño a mí mismo.

Capitalismo

Muy bien, usemos otro ejemplo fuera del mundo radical para intentar clarificar este punto tan importante. ¿Qué es la teoría económica burguesa? ¿Hay algún economista aquí? No. Nadie. Bueno, perfecto, así puedo decir cualquier cosa…

Tenemos la economía neoclásica. Ese es un nombre que se da a la teoría económica que se enseña en las universidades. Y esa teoría también tiene diferentes tipos de conceptos como oferta y demanda, y probablemente habrás oído hablar suficientes veces de economía para haber oído algunos de esos conceptos, como empleo, inflación, mercado, bancos, etc. Ahora bien, si el objetivo de esa teoría es entender los efectos de la economía sobre los seres humanos, habrá el concepto ser humano. No puedes tener una teoría que intente comprender algo, si ese algo no es uno de los conceptos de la teoría… si el concepto ni tan sólo está incluido claramente en la teoría. Las teorías van de conceptos. Sin concepto no se le presta atención.

Muy bien, habrá un concepto “ser humano” y será variado, y veremos en él, presumiblemente, los variados atributos humanos que pueden ser afectados por la economía. Pero si realmente miráis la teoría económica burguesa, no lo encontraréis, sorprendentemente. No existe. “Ser humano” en ese sentido rico y complejo no existe como concepto básico.

  • La teoría neoclásica no dice, cuando habla del lugar de trabajo, que los seres humanos cambian debido al lugar de trabajo, ni pone énfasis en ello.
  • No dice que los seres humanos cambian por las transacciones del mercado ni pone énfasis en eso.
  • No dice que los seres humanos cambian por el consumo ni pone énfasis en ello.
  • No dice que los humanos cambian por la distribución de ingresos, las pautas de propiedad, los niveles de empleo, las divisiones del trabajo, y no presta atención a todo eso.
  • No incorpora un concepto para seres humanos que incluya las diversas facetas en que todos esos fenómenos económicos le impactan.

No resalta ni examina esas facetas de la humanidad, que ciertamente son económicamente relevantes, como probablemente estarás de acuerdo conmigo.

La teoría, en vez de eso, simplemente dice que las entradas se transforman en salidas, y que las entradas son las cosas materiales y el trabajo y los recursos, y las salidas son los coches u otros productos, pero los seres humanos no figuran en ese marco conceptual como seres humanos.

Las personas, en todas sus muchas variantes y condiciones no están presentes. La teoría, en otras palabras, tiene un cierto objetivo y deja de lado ciertos temas, por ejemplo, en este caso, mucho de lo que constituye ser una persona humana y cómo el hecho de ser humano es influido por la actividad económica y los resultados que afectan a nuestras personalidades, nuestra dignidad, nuestro nivel de satisfacción y autoestima, nuestra conciencia y confianza y habilidades, etc.

Eso se llama abstracción. Y la teoría se centra en otras cosas, y eso se llama fijarse en los conceptos preferidos. Y puede dejar de lado algo importante porque literalmente quiere dejarlo de lado, sea porque es secundario, o porque es contrario a los intereses del teórico remarcarlo. Los practicantes de esa teoría pueden dejar fuera algo porque es algo a lo que no quieren prestar atención, por ejemplo los problemas de los trabajadores en el lugar de trabajo. O pueden querer dejar algo fuera para que nadie le preste atención, por ejemplo el poder potencial de los trabajadores si funcionan como una clase. De acuerdo, entonces, ¿por qué los practicantes de la economía neoclásica quieren dejar de lado el efecto de la economía en las personalidades de la gente, por ejemplo?

Bueno, claro, una vez nos preguntamos eso, prácticamente ya lo hemos contestado. Porque remarcarlo haría más difícil racionalizar los efectos anti-humanos de la economía. Exactamente. Los economistas neoclásicos dicen que están intentando entender la economía… pero eso es realmente una exageración. Están intentando hablar de economía de una forma que parezca apropiada y convincente, lo cual significa que tiene que dar cierta comprensión, claro, pero que sirve en primer lugar para racionalizarla y justificarla como la única buena economía posible. Así que no quieren examinar nada que pueda no encajar con el resultado deseado. Pero, ¿qué ocurre si eres un capitalista y quieres estar al tanto de lo que ocurre en la economía? No quieres racionalizarlo mientras estás haciendo negocios, quieres respuestas útiles y verdaderas sobre las preguntas que te importan. Así que tienes la contabilidad. Y prestas atención a las cosas de forma diferente a la que lo hace la economía neoclásica. Al capitalista sí le importa examinar muchas cosas que tienen que ver con las condiciones de los trabajadores y con su conciencia, por ejemplo, cosas sobre las que las teorías económicas neoclásicas simplemente han hecho abstracción.

El capitalista va a una escuela de negocios, no a una carrera de económicas, y con razón. El capitalista quiere entender lo que ocurre en la economía para intervenir y conseguir beneficios, para lo cual precisa, como veremos, prestar mucha atención a muchas cosas sobre, por ejemplo, la fuerza de trabajo. El economista neoclásico, por otra parte, está analizando la misma economía, pero con otro objetivo, para promocionarse y para racionalizarla como la opción más deseable entre todas las opciones posibles, y luego, dentro de este marco limitado, para entender sus modos de operación.

Así pues, ¿por qué el marco que usa el capitalista para pensar sobre cómo actuar y qué hacer, está organizado alrededor de los beneficios como punto clave? Bueno, porque ése es el interés del capitalista. Es la forma que tiene el capitalista de mirar al mundo, viéndolo en términos de ciertos conceptos que le permiten a él (raramente a ella) conseguir los objetivos que tiene en mente. Y, ¿por qué las herramientas que usa el capitalista contienen muchos conceptos que no tiene el marco económico neoclásico y viceversa? Porque entender la economía para poder conseguir el máximo de beneficios no es lo mismo que explicar la economía de forma que la racionalice y legitime.

Muy bien, me gustaría dar otro rodeo, si puedo. El de arriba era un argumento general, una especie de introducción a una crítica contra la economía neoclásica. No es un argumento completo. Eso nos llevaría demasiado lejos. Requeriría investigar en detalle la teoría, sus conceptos y sus afirmaciones y demostrar cómo están distorsionadas por el interés principal de la racionalización, en oposición a realmente intentar honestamente entender la economía. Eso queda para otro rato. Pero quiero hacerlo un poco más creíble, así que tomaré otro ejemplo de lo mismo, pero uno en el que tenemos unas pruebas simples y virtualmente irrefutables muy claras, creo.

La teoría política convencional

Tomemos la teoría política, las cosas que se enseñan en los departamentos de las universidades de ciencia política en los EE.UU. Se supone que es una teoría, o un marco conceptual, para entender el funcionamiento de las instituciones políticas, el gobierno, el sistema judicial, etc. Cómo se determinan las políticas, qué presiones hay, qué roles y valores determinan los resultados, qué podemos predecir, etc. Muy bien.

Supongamos que viajamos a un departamento de ciencia política en la vieja Unión Soviética en el año 1989 aproximadamente. Y supongamos que algún importante general del Politburó, la institución dominante del gobierno central, hubiera robado un grupo de documentos que estaban guardados en la caja fuerte y que los hubiera hecho públicos. Supongamos que eran detalles de las decisiones políticas durante la guerra contra Afganistán, por ejemplo.

Bien, ¿qué esperaríamos que hiciera el departamento universitario de ciencia política en la Unión Soviética? Bueno, sí, podrían ignorar los documentos. Podrían no prestar atención. No usarlos. ¿Y qué nos diría eso sobre esos departamentos?

Bueno, nos diría, le diría a todos, a todo el que no fuera totalmente obtuso sobre el tema, que esos departamentos no existían para entender los fenómenos reales del gobierno soviético y sus políticas. Más bien, existían para hablar sobre ellos en formas que tuvieran relación con las operaciones reales, pero que racionalizaran las opciones escogidas como morales, sabias, etc.

No hay necesidad, pues, de mirar el mejor material posible sobre las fuentes, porque el objetivo, de hecho, no es entender lo que está ocurriendo realmente, al menos no en ese nivel de detalle.

Creo que no hay nadie en los EE.UU. que no entendiera esto y que no se reiría de un experto en política soviético intentando explicar el hecho de porqué habían ignorado esos materiales (suponiendo que ocurriera así) sino como prueba de que su objetivo no era entender la política sino racionalizarla.

Muy bien, volvamos a los EE.UU. Durante la guerra del Vietnam, un tipo llamado Daniel Ellsberg con altísimo nivel de acceso a seguridad decidió que la guerra era horriblemente inmoral y que debía hacer algo. Así que entró en los despachos secretos y robó documentos, los fotografió en medio de la noche, y se llevó las copias. Luego, más tarde, habiendo acumulado montones de material, lo hizo público. Y, en el contexto de las presiones sociales de aquellos tiempos, el material se publicó, así que era de libre acceso.

No hay un solo departamento de ciencia política en todo el país donde esos documentos secretos, directos, de primera mano, sobre la toma de decisiones políticas en los EE.UU. en un momento crucial de su historia, sean usados como material de investigación primario. De hecho, hay pocos, si es que hay alguno, que use esos documentos de ninguna forma, y mucho menos de forma prominente. Con la excepción de algunos expertos en política, disidentes, básicamente han sido excluidos del espectro de materiales que se estudian y discuten.

¿Qué nos dice eso sobre este campo? Lo mismo que en el caso soviético, que los departamentos no tienen como objetivo entender la ciencia política y en concreto las políticas de nuestra sociedad, sino racionalizarlas.

Justo lo que afirmábamos de la economía neoclásica respecto a la economía. Excepto que para la política tenemos este experimento más o menos perfecto para apoyar nuestra afirmación incluso sin entrar a discutir los conceptos empleados.

El objetivo de todo esto es simplemente mostrar que un marco intelectual complejo y elaborado, que emplea mucha gente, puede ser otra cosa de lo que pretende ser. Pueden pretender ser conceptos para explicar algún área desde algún punto de vista, pero podrían ser conceptos para entenderla desde otro punto de vista, no explicado, o simplemente para racionalizarla.

Finalmente, quiero dejar algo claro antes de volver al lado radical de la conceptualización, a la que esta lección general también le será relevante. No hay nada intrínsecamente malo en la abstracción. No hay nada malo en tener objetivos y organizar tu grupo de conceptos según ese objetivo. Todos lo hacemos. De hecho, todos tenemos que hacerlo porque no existe una teoría completa de todo, que sea perfectamente adecuada a todos los objetivos y que estudie perfectamente todas las facetas de la existencia. Nadie tiene una teoría que sea completa y ciertamente nadie tiene una teoría que se centre en todos los temas de forma tan eficiente como pueda hacerlo otra teoría específicamente diseñada para ser útil a fines específicos.

Toda teoría tiene un punto de atención especial, y algunas preguntas que contesta realmente bien, y deja ciertas cosas de lado y decide incorporar otras dependiendo de esa atención. Cada teoría tiene cierto campo al que se refiere, y el tipo de cuestiones a las que esa teoría se podrá aplicar de forma efectiva depende de lo que los usuarios de la teoría quieran comprender y hacer. Hasta aquí, muy bien.

El problema con el capitalista o con el economista neoclásico (o el experto en política de Harvard) no es que usen unas herramientas conceptuales acordes a sus necesidades. Todos lo hacemos. Es que las necesidades del capitalista, maximizar sus beneficios y poder sin importarle el impacto en los demás, son viles e inmorales. Y las necesidades de los economistas neoclásicos o de los expertos en política, (que son, primero, racionalizar el sistema, y segundo, sin violar ese precepto, entenderlo) son falsas y manipuladoras.

Muy bien, con todo esto en mente, volvamos a las teorías que tratamos antes, las que pueden usar los radicales para tratar con la historia y la sociedad.

Feminismo

Por ejemplo, ¿por qué surge el feminismo y es como es? ¿Por qué tiene los conceptos que tiene? Alguien que sea feminista convencida que conteste por favor…

“¿Porque está interesado en la relación entre la gente?”

De acuerdo, sí, pero, ¿qué relación?

“La relación entre la gente y los hombres”

Ajá. La gente son las mujeres, entiendo, y los hombres la escoria. Bueno, puedo seguir eso. Sí… y ¿qué intereses están guiando las elecciones de esa teoría?

“¿Los intereses de las mujeres?”

En términos generales sí, por supuesto. Así que las mujeres examinan el mundo desde el punto de vista de sus intereses, e intentan nombrar cuáles son las características importantes, y cuáles las básicas, que deben examinar, y llegan a un conjunto de conceptos. Llegados a este punto, no debería sorprendernos que esos conceptos tengan una cierta desviación, digámoslo así. Y otros conceptos cuando alguien examine el mundo partiendo de otro conjunto de prioridades tendrá una desviación diferente. Eso tiene sentido.

Para que entendamos bien esto, dejemos otra vez, esta vez sólo un minuto, las áreas donde nuestros deseos pueden confundirnos. Pensemos en la radio por un momento. Tengo una teoría de la radio que sirve para obtener sonidos de ella, dándole al interruptor y controlando el volumen. Mis conceptos son interruptor, volumen, cadena, etc. Otra persona, sin embargo, tiene una teoría de la radio que va a sus entrañas y le permite arreglar problemas que surjan ahí. Sus conceptos pueden ser transistor, diodo o lo que sea. Otra persona, el diseñador, quizás, tiene una teoría de la radio que es aún más general, enfatizando las ondas electromagnéticas, etc. Tenemos diferentes objetivos y por tanto tenemos diferentes conceptos y teorías. No hay nada malo en ello.

Ahora, tomemos esta comprensión para las teorías sobre la sociedad. Podría ser que un punto de vista particular sea demasiado estrecho para un cierto objetivo. Seguro. Pero también podría ser que ese punto de vista particular sea bastante potente, al menos desde el punto de vista de otro determinado conjunto de prioridades.

Otra forma de mirar el mundo

Lo que vamos a hacer a continuación es intentar desarrollar una forma de mirar al mundo.. no sé qué nombre podríamos darle. Una vez, yo y un tipo con el que escribo, Robin Hahnel, lo llamamos holismo complementario. Puesto que todos se reirán de eso, obviamente no es un muy buen nombre. No queríamos elegir un nombre que provocara hilaridad. No parece que vaya bien. No funciona. Así que quizás a otra persona se le ocurra un nombre mejor. Pero, le llamemos como le llamemos, queremos desarrollar una teoría que examine la sociedad y la historia poniendo énfasis en las necesidades humanas y en los efectos sobre los seres humanos, para predecir cómo nos afectarán las cosas y cómo podemos intervenir de manera útil. Así, en las siguientes conferencias, intentaremos empezar a hacer eso mediante algunos conceptos nuevos que desarrollemos nosotros mismos, construyendo nuestro propio enfoque paso a paso.

Mientras tanto, pensar en lo que hemos hecho hasta ahora e intentar sacar algunas conclusiones. ¿Suena a cierto lo que hemos estado diciendo? ¿Suena a más de lo mismo? ¿Presenta nuevas ideas que pueden ayudar a esclarecer ciertas preguntas importantes que tenías o sugieren nuevas preguntas?

Muy bien, dijimos que íbamos a empezar a intentar construir nuestra nueva visión del mundo o teoría. Para hacer esto, sabemos que tenemos que llenarla de conceptos, esto es, de nombres para ciertas partes de la realidad a la que querremos prestar especial atención.

Entonces, ¿cuáles serían algunos de los conceptos que queremos que tenga nuestra teoría?

“¿Ecologismo? ¿El medio ambiente?”

Sí, podrías decir el medio ambiente o el ecologismo. Muy bien, de acuerdo.

“¿Y qué tal sostenibilidad?”

Bueno, sí, es un concepto, pero también es un valor y no quiero valores por ahora. Lo que estamos haciendo hasta el momento es encontrar cosas básicas que existen en la sociedad y en la historia que queremos remarcar… no estamos juzgando nada aún, así que no queremos términos de valor, de juicio. No estamos intentando decidir qué queremos y qué no, aún no. Por ahora, sólo queremos saber qué es lo que necesitamos incluir en esta teoría como elementos de la realidad sobre los que vamos a centrarnos constantemente.

“¿Qué le parece cultura?”

¿Queremos prestar atención a la cultura? Sí, por supuesto que queremos.

“¿Clase?”

“¿Raza?”

Ciertamente

“¿Sexualidad?”

Espero que sí. Y, en vez de tomarlos uno por uno, ¿no está ya bastante claro que, al menos como grupo, si seguimos buscando, queremos más o menos todas las cosas que tenían esas otras teorías disidentes radicales de las que hemos estado hablando? Así que quizás podamos tomar un atajo hacia nuestro destino incorporando esas herencias. ¿Cuál es la razón de ser de cada una de esas teorías? Por ejemplo, para empezar, ¿por qué existe el marxismo como teoría? ¿qué hay en el mundo que hace surgir el marxismo?

“¿La opresión?”

Sí, es cierto, ¿pero qué? ¿qué tipo de opresión? ¿el interés de clase? Sí, puesto que hay algo en el mundo que nos divide en grupos, uno de los cuales tiene un interés en entender la economía desde el punto de vista del marxismo. ¿Qué grupo es ese?

“Los trabajadores, claro”

De acuerdo, tenemos una posibilidad que es trabajadores, que es lo que dirían los propios marxistas, por supuesto. Y sabemos que no son los capitalistas. ¿De acuerdo? Aunque, ¿quién era un capitalista?

“Engels lo era”

Sí, así que no toda imagen es perfecta. No funciona como la astronomía o la mecánica de los objetos en movimiento, que no se desvían de lo que se espera. Engels no debería ser un capitalista para que esta historia discurriera fluidamente. El hecho que lo fuera, desde esa perspectiva, es un poco molesto. Pero lo era, y aunque los capitalistas se supone que tienen una cierta visión del mundo, bueno, él no encajaba perfectamente en ese molde. Pero el molde funciona bastante bien la mayor parte del tiempo, así pues el mundo tiene unas características que le hacen, lo sabemos, crear esta dinámica económica, incluyendo la creación de grupos o clases que tienen intereses específicos y luego examinan el mundo en función de esos intereses.

Los economistas burgueses examinan el mundo, y crean la economía neoclásica para racionalizarlo. Las escuelas de negocios examinan el mundo para los capitalistas en busca de beneficios, y producen un marco económico adecuado para maximizar los beneficios dentro del lugar de trabajo (marco que de hecho comparte muchas perspectivas con el marxismo, si uno se toma el tiempo para examinarlo). Y otros salen con el marxismo, un marco económico para intentar entender el mundo desde el punto de vista de una de las clases que está subordinada, no los capitalistas.

Anarquismo

Muy bien, ¿qué pasa con el anarquismo, qué es el anarquismo? ¿Es mirar el mundo desde qué ángulo? ¿Desde los intereses de quién?

“¿La gente? ¿Un ciudadano?”

Sí, los ciudadanos, eso es lo que contestaría yo también, creo. Algunos dirían que es la perspectiva de todas las personas, pero yo creo que es más la perspectiva de los ciudadanos, o, en otras palabras: los gobernados. Creo que el anarquismo trata de eso, en general.

Pero sean conscientes que cada uno de los enfoques que hemos estado discutiendo intenta ampliar su horizonte y responder a todo en algún momento, al menos en manos de sus representantes más prácticos y sensatos.

Pero si te preguntas por el corazón del anarquismo, por ejemplo, creo que es sobre la gente como ciudadana en vez de gobernada. Y la reacción contra el hecho de ser gobernado o contra el papel de “el que recibe órdenes” es lo que hace surgir al anarquismo.

Y el feminismo es claramente sobre la posición e intereses de las mujeres. ¿Y el nacionalismo, quiénes son los nacionalistas?

“¿Grupos étnicos normalmente?”

Exactamente. Grupos étnicos o raciales u otras comunidades culturales, se convierten a menudo en nacionalistas en sus enfoques.

Así que, presumiblemente, existe una dinámica que divide a la humanidad en grupos en conflicto según la identidad y lazos culturales, y los grupos que están oprimidos en esta división empiezan a ver este tipo de opresión como básico y a desarrollar una teoría que lo ponga en primer plano.

Muy bien, supongamos que queremos crear una teoría que comprenda a la sociedad y a la historia. ¿Queremos empezar con la gente o queremos empezar con otra cosa, como la tecnología? Tenemos que escoger. Bien, supongamos que queremos empezar con la gente en el centro de nuestra teoría porque la gente es lo que más nos importa, la situación, perspectivas y condiciones de la gente. Así pues, ¿qué características queremos que tenga la gente en nuestro concepto de gente?

¿A qué cosas de la gente queremos prestar nuestra atención y remarcarlas?

¿Nos importa la altura de la gente, por ejemplo? No, ése es un detalle que no nos importa como teóricos de la sociedad y la historia, aunque nos importaría si fuéramos teóricos del baloncesto, por ejemplo.

¿Nos importa el peso de la gente? No, a nosotros no, aunque a los médicos o a los dietistas sí podría importarles. ¿Qué atributos de la gente queremos resaltar en nuestro marco conceptual? ¿A qué queremos prestar atención y remarcar en relación a la gente?

“¿El bienestar de la gente?”

Sí, por supuesto, el bienestar de la gente y …

“¿El aislamiento de la gente? ¿El poder? ¿Los deseos de la gente?”

Los deseos de la gente y su bienestar, sí. Y el poder y el aislamiento seguro que saldrán porque afectan a nuestro bienestar y nuestros deseos, y a si estos se cumplen o no, y también a nuestra conciencia, claramente el poder y el aislamiento afectan a todo eso. Y nos importan esas cosas precisamente por nuestros intereses. Si fuéramos sastres, podría importarnos más la altura y el peso, ¿lo ves?. Pero estamos interesados en el cambio social, así que nos importa más si la gente está satisfecha y nos importa cuál es su conciencia y qué van a hacer respecto a su situación. Esas son las cosas en las que queremos que se centre nuestra teoría.

“Pero, ¿qué quieres decir con “conciencia”, exactamente?”

Hummm. Algunos escritores tomarían esta pregunta y escribirían 100 ó 500 páginas sobre ello. Y eso está muy bien, si tu intención es profundizar en ese concepto tanto como puedas. Pero esa no es nuestra preocupación principal. Queremos crear un marco conceptual amplio, un esqueleto de teoría, que puedas llenar más tarde, como se necesite, según tus prioridades, en las áreas que te interesen. Así que para nosotros conciencia no necesita 500 páginas de palabras complejas.

Es sólo lo que hay en las cabezas de la gente. La visión que tienen del mundo. Cómo entienden su sitio en el mundo. Cómo entienden sus intereses y si actúan o no en función de esa comprensión. Eso es muy importante para nosotros en términos de qué va a hacer la gente en el mundo y cómo van a actuar y cómo van a interactuar en la sociedad y en la historia. Así que esas son cosas que queremos en nuestra teoría. La conciencia.

Como un pequeño aparte, y es algo interesante, todos esos conceptos que hemos visto que eran tan importantes para otros enfoques, para el anarquismo, marxismo, nacionalismo, feminismo, eso no es algo que se haya dicho siempre. Jean Paul Sartre, el filósofo existencialista francés, una persona muy famosa, que también era marxista y a veces activista, tiene este famoso párrafo, por ejemplo, en que dice, muy críticamente, que para un marxista una persona es alguien que duerme, come y trabaja. Eso es una ligera exageración porque muchos marxistas van más allá de eso en su pensamiento y en sus trabajos, por supuesto. Pero si miras el núcleo de la teoría marxista, el concepto de ser humano que hay ahí es realmente alguien que tiene que vivir y que para vivir tiene que comer y tener un lugar para vivir, y para tener los medios para vivir y comer, tiene que trabajar. Más allá de eso, no hay una imagen demasiado rica del ser humano dentro de ese marco, dentro de, por ejemplo, la teoría económica marxista, la teoría del valor del trabajo, etcétera. Los atributos más generales de qué significa ser una persona no están descritos y no se les da prioridad como centro de ese marco conceptual.

Podemos preguntarnos, de manera similar, ¿qué es una persona para el feminismo? ¿Qué está en el centro de la imagen de persona en el feminismo? ¿Son todas las partes de las personas? ¿Qué se destaca?

“¿El sexo?”

Sí. En las conceptualizaciones feministas, se destaca la vida sexual y la vida procreadora, mientras que puedes leer volúmenes enteros de análisis histórico y económico marxista y esa parte de la vida no estará presente en modo alguno. (no os exaltéis, no estoy diciendo nada ridículo. No es que los marxistas no sepan que existen el sexo y la familia o que no le presten ninguna atención. Es, como veremos más tarde, que cada escuela llega a todas las cosas primeramente desde un determinado ángulo, tratando los otros temas de forma secundaria y en gran medida en función del impacto sobre su objetivo prioritario). El género está en el corazón de la concepción feminista de gente. Es el aspecto que se resalta, el aspecto que está dirigiendo la discusión. Y eso no es sorprendente. De hecho, no hay nada malo en ello. Están intentando entender una parte particular de la existencia. De acuerdo, ponen más énfasis en aquello que probablemente sea más relevante para ellas. Eso tiene sentido, aunque pueden cometer errores. El mayor problema que puede surgir es si afirman que lo que están haciendo es entender partes de la existencia cuando las están dejando de lado. O si en realidad no han incluido todo lo que necesitan en su marco conceptual para entender la parte de la existencia que están estudiando en la medida de sus necesidades.

Así pues, tenemos gente. ¿Cuál es la otra cosa realmente fundamental en la que debemos centrarnos en nuestros conceptos básicos, aparte de la gente, para tener un marco conceptual útil para la sociedad y la historia? Ya tenemos gente. ¿Qué otra cosa necesitamos además de gente? ¿Qué otra cosa ayuda a construir lo que llamamos sociedad? El otro gran aspecto…

“¿El medio ambiente?”

El medio ambiente es otra cosa, sí. Y tú puede que quisieras seguir, o alguien podría querer seguir, con este proceso de desarrollo de la teoría poniéndolo en la mezcla a continuación. Y quizás ésa sería una excelente manera de continuar. Pero no quiero dar ese paso, aún no, así que, ¿qué más hay?

“¿Instituciones?”

Ah, sí, instituciones. Sabemos, en el fondo de nuestro corazón, incluso antes de tener una teoría, que necesitamos a la gente en nuestra teoría porque eso es lo que más nos importa. Además, queremos tener una imagen de la gente que sea suficiente para estar en contacto con el modo cómo la sociedad y la historia afectan a la gente y viceversa. Y también sabemos que precisamos instituciones en nuestra caja de herramientas conceptuales porque, por decirlo así, ese es el sistema que moldea a la gente y que nos pone restricciones y en el que tenemos que vivir.

Muy bien, la siguiente pregunta es, ¿qué es una institución?

Es decir, estamos desarrollando conceptos por el momento, así que tenemos que descubrir qué son esas cosas. ¿Qué es una institución?

“¿El gobierno?”

Sí, esa es una institución y es una buena idea contestar así. Es decir, si podemos pensar ejemplos de instituciones será más fácil descubrir qué hace que cada cosa sea una institución, qué tienen en común. El gobierno es una institución. ¿Qué más?

“¿La iglesia? ¿Los sindicatos?”

Sí, perfecto, y la escuela es una institución. La familia es una institución.

“¿Una empresa multinacional?”

Sí, empresa o empresa multinacional es una institución.

“¿Los Boy Scouts?”

Sí, los Boy Scouts también son una institución, y ahora, una vez más, ¿qué hace que todas esas cosas sean instituciones? ¿Qué queremos decir cuando decimos que tal cosa es una institución? ¿A qué se refiere este concepto? (esto es una pregunta trivial a cierto nivel, pero también bastante importante, creo). Y cuando contestemos esto, por favor daros cuenta de que esto es lo que significa hacer una teoría: asir ciertas facetas de la realidad, sus atributos clave y sus relaciones, creando conceptos, examinando sus interacciones, su dinámica. Muy bien, pues, ¿qué es una institución?

“¿Son los roles que juega la gente y las relaciones entre ellos?”

Bueno, sí, creo que es eso. Esperaba que tendríamos otras respuestas primero que pudiéramos examinar, pero está bien. Creo que es la respuesta correcta, excelente.

Claramente, lo que no es una institución, y que alguien podría haber contestado, son los edificios. Pero a veces pensamos en una institución como si fuera el edificio. Pero no lo es. El Pentágono, la estructura de cemento, no es la institución. Y realmente no es tampoco la gente que hay en el Pentágono, aunque alguien podría haber dado esa respuesta. Porque la gente va y viene, año sí y otro también, pero la institución sigue. La institución llamada Pentágono está ahí sea quien sea quien esté trabajando en ella. Así que no es la gente concreta, per se. Aunque eso no quiere decir que la gente no sea importante. Son terriblemente importantes, pero las personas no son la institución. Por eso tenemos gente como concepto e institución como segundo concepto. La institución es algo diferente de las personas. Es los roles y relaciones entre ellas, en qué cajita encaja cada uno. ¿Y eso qué diablos significa?

“¿Que la institución es las cosas que podemos ser o hacer?”

Exactamente. Nuestras actividades están definidas por cómo encajamos en una institución. Todos encajamos en un sitio o otro, en un rol o papel que está disponible. Entonces, de algún modo existe una institución, como el Pentágono o los Boy Scouts, y luego hay muchas más instituciones y juntas constituyen alguna cosa, de algún modo. Y, o bien encajamos en algún sitio o sitios en toda esa colección y obtenemos ciertos aspectos de lo que ofrece, dependiendo de dónde encajemos, o no encajamos y no obtenemos nada.

La Fontera Institucional (El Sistema)

¿Qué tal si le damos un nombre a todo el conjunto? En otras palabras, tenemos un concepto, “institución”. Sabemos que todas esas cosas que hemos nombrado antes, como la escuela, el gobierno, los Boy Scouts y muchas más que podríamos nombrar, son ejemplos de ese concepto, institución. Pero, ¿qué hay de toda la red de instituciones, de todas ellas juntas? ¿Cómo llamamos a eso?

“¿Sociedad? ¿El Estado? ¿La infraestructura? ¿El Sistema?”

Guau. El estado, la sociedad, la infraestructura… el Sistema. Esta última es como suele llamarle la gente en la vida diaria, creo. A veces también le llaman “el rollo”, creo. ¿No? Es decir, la gente suele tener alguna frase coloquial para llamarlo, “el puto Sistema”, incluso “ellos”. Pero en realidad no queremos decir “ellos”, queremos decir “aquello”. Queremos decir el conjunto de instituciones. Lo que nos envuelve y nos da opciones y también límites sobre qué opciones están permitidas: “el sistema”. Pero a mí me gusta llamarlo «la frontera institucional». No soy muy bueno con los nombres, lo siento. No son muy guais. Pero me gusta llamarlo «la frontera», de todos modos. Así que vamos a llamarle así, por ahora al menos.

Podéis llamarlo de otra forma, de hecho podéis pasar de ese concepto o redefinirlo como queráis más tarde. No está escrito sobre piedra. Las teorías son lo que queramos que sean. Así que llamaremos frontera institucional a la suma de todas instituciones en la sociedad, y la razón por la que lo llamo la frontera es porque creo que es como una frontera, que nos constriñe. Tenemos que encajar en algún o varios sitios. Pero no es el Estado, aunque incluye las instituciones del Estado, por supuesto. Y no es la sociedad, porque no es la gente sino tan sólo los roles. Y no es la infraestructura, porque no son las cosas materiales como las carreteras o los edificios. Es el sistema, o la frontera en mi terminología. Y, ¿qué haces si no encajas?

“Te quedas fuera. Estás colgado”

Sí, bueno, no conozco muy bien ese lenguaje pero creo que estamos de acuerdo. Estás fuera.

En otras palabras, para participar en la sociedad, vas a tener que encajar en algún sitio de alguna institución, o en una secuencia de sitios en un grupo de instituciones. De otra forma, no formarás parte de ello. No harás lo que dicta la frontera institucional pero tampoco obtendrás lo que puede ofrecer. Así que la frontera es lo que llamamos sistema en un sentido.

Entonces, ¿qué es la “gente”? Tenemos a la persona como concepto, ¿qué es toda la gente?

“¿El relleno?”

Exacto. Estamos de acuerdo, pero yo prefiero llamar a la gente, toda ella, «el núcleo». Y puesto que soy yo el que habla más rato y tengo que acordarme, le llamaré el núcleo durante esta discusión. Pero podríamos haberle llamado el relleno o cualquier otra cosa, por supuesto.

Y a lo que nos referimos con el núcleo de la sociedad (o relleno o lo que quieras) es toda la gente y sus niveles de satisfacción, habilidades, conocimientos, sentimientos, etc, no sólo individualmente sino en grupos y colectivamente, todo lo que habíamos incluido en nuestro concepto persona para prestarle especial atención en nuestra teoría.

Y ahora, ¿qué palabras tenéis en la punta de la lengua, rondándoos la memoria debido a su semejanza con lo que acabamos de ver? Alguien tendría que tener un par de palabras, conceptos, que le vengan a la cabeza, del marxismo, conceptos que suenan un poco como centro y frontera. ¿Nadie? Joder, sí que ha desaparecido rápido el marxismo de nuestras mentes. Hay dos palabras en el marxismo que deberían veniros a la cabeza en comparación a «núcleo» y «frontera».

“¿Totalitarismo?”

No, no. Los medios repiten marxismo y totalitarismo en la misma frase tan a menudo que es normal que les venga a la cabeza, pero no es esa palabra…

“¿Superestructura?”

Sí, base y superestructura. Exactamente. ¿Qué es la base en el marxismo? Es el aparato económico. ¿Qué es la superestructura? Todo lo demás. Entonces, notáis lo que está pasando. Los marxistas estaban haciendo algo similar a lo que hacemos nosotros, buscando una manera de dividir a la sociedad en dos componentes clave, por decirlo así; ya volveremos a ellos y a esa semejanza un poco más tarde.

Núcleo y frontera

Sea como sea, en nuestro marco conceptual naciente tenemos el núcleo. Que es la gente, con su conciencia, sus habilidades, actitudes y formas de ver el mundo. Y luego tenemos las instituciones. Las estructuras de roles. Es sólo una forma de trocear la realidad para examinarla y pensar sobre ella. Puede ser efectiva o no serlo, ya lo veremos. Pero eso es lo que estamos haciendo. Eso es lo todo lo que hace cualquier teórico en la fase incipiente de la creación de una teoría. Digamos que estamos troceando la realidad. Ponemos una línea aquí.. otra aquí… y al final le ponemos un nombre. Si lo hacemos bien, las cosas en las que nos fijemos resultarán ser útiles. Si lo hacemos mal, tendremos que hacerlo de nuevo. Otra escuela de pensamiento, naturalmente, lo hará de otra manera.

Así que tenemos núcleo y frontera. Y frontera es el nombre para el conglomerado de instituciones que nos dan las estructuras de rol, los papeles, que tenemos que hacer para ser parte de la sociedad. Eso es la frontera y el núcleo es la población, la gente. Más concretamente, la gente con sus deseos y necesidades, con su nivel de satisfacción y su conciencia, incluyendo sus habilidades y percepciones, y especialmente su conciencia política, etc. Recordad que ese es nuestro concepto de gente, no algo más limitado.

Bueno, ¿tenemos que ir más allá? ¿Esto es todo? ¿Necesitamos tan sólo esta gran división núcleo/frontera para seguir con nuestro trabajo de entender la sociedad y la historia? ¿O hay más trozos que debamos cortar del tapete de la realidad social antes de empezar a buscar conexiones e interrelaciones entre nuestros conceptos?

Volvamos a la frontera. ¿Queremos darle nombre a partes de ella, para distinguirlas del resto? ¿Ves lo que estoy diciendo? Que alguien me dé un ejemplo de un nombre que podría marcar parte de toda la frontera, no una institución sola, sino un subconjunto del total.

“¿La economía?”

Exactamente, la economía. Podríamos llamar, a parte de lo que llamamos frontera, por ejemplo, la economía. ¿Podrás poner un nombre a alguna otra parte?

“¿El patriarcado?”

El patriarcado, hum, pero el patriarcado es como el capitalismo en vez de la economía. ¿Veis lo que digo? Es un ejemplo concreto de una parte de la frontera o sociedad. ¿De qué es un ejemplo? ¿De qué es una instancia concreta el patriarcado de la misma forma que el capitalismo es una instancia concreta de la economía?

“¿La estructura de poder?” “¿La opresión?”

A veces tienes los conceptos en la cabeza, a veces necesitas un poco más de tira y afloja antes de obtener algo útil. ¿Cuál es la parte de la realidad que puede ser un patriarcado o, aún mejor, cuál es la base, el origen, del patriarcado?

Bueno, podemos llamarlo la esfera familiar o de relaciones humanas o algo así. En otras palabras, hay otra parte de la frontera institucional que separamos como concepto, la esfera familiar. Y la esfera familiar puede ser una de patriarcado o no, igual que la economía puede ser capitalista o no. Bueno, sigamos y veamos cómo funciona esto, y como se va refinando y haciendo más útil y poderoso al guiar nuestras investigaciones. Decidme otra parte de la frontera que va siendo más obvia ahora que hemos hecho esto, y al ir haciéndolo creo que las cosas irán siendo más claras.

“¿El gobierno, el estado?”

Sí. El aparato político o como quieras llamarlo. Otra.

“¿La cultura?”

Sí, la cultura. Bien, alguien podría separar más trozos de la frontera, encontrar más partes claves para nombrar porque queramos prestarles especial atención, pero voy a parar por el momento. Creo que vamos muy bien de momento. El arte de crear buenas teorías consiste en ser frugal. No crees más conceptos de los que necesites, pero crea los suficientes para tus necesidades.

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