Curso de teoría política (4) • Michael Albert

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Multi-tema, multi-foco

Por otra parte, cuando yo examino los EE.UU., tienes razón, a mí me parece que no sólo una sino que las cuatro esferas definen poderosamente la calidad de nuestras vidas. No es que una de ellas defina la calidad de nuestras vidas y las otras tres sean un resultado de eso. Por el contrario me parece que cada una de ellas tiene efectos muy poderosos en qué es posible ser para un ser humano y, también, poderosas limitaciones en qué es posible para los seres humanos. Y eso me parece lo normal en las cuatro esferas.

Pero también me parece, y eso provoca más controversia, que se reproducen unas a otras. Que la cultura está reproduciendo las relaciones de clase, política y género. Y la política reproduce las relaciones de género, de clase y culturales. Y no sólo que lo hacen superficialmente, sino que lo hacen de una manera profunda. Y también me parece que las divisiones en grupos que causa cada esfera son importantísimas (no sólo una u otra) en determinar cómo las personas ven la sociedad, desarrollan sus gustos, planifican sus vidas, etc.

Así que me parece que si una quiere cubrirse de sus apuestas estratégicas, tiene sentido centrarse en las cuatro esferas y sus relaciones sociales. No es que todo en el universo reproduzca el tipo de opresiones que queremos superar, sino que esas cuatro cosas sí que lo hacen, y de forma importante, y, por lo tanto, deben ser tratadas directamente para que tengamos éxito en eliminar esas opresiones.

Entonces, ¿qué te dice eso de lo que necesitamos en nuestra sociedad? Bueno, necesitamos un tipo de enfoque estratégico que sea de enfoque múltiple. Primero de todo, necesitamos una visión de futuro que trate adecuadamente las cuatro esferas. Porque, ¿qué ocurre si no cambiamos una parte? puede ser que nos devuelva al mismo agujero en el que estábamos. Así que necesitamos una visión de futuro para las cuatro esferas y necesitamos una estrategia ¿que haga qué?. Primero de todo, ¿quién se estará moviendo en cada esfera? ¿Quién será el agente del cambio?

“Los más oprimidos”

¿Por qué sólo los más oprimidos? Ellos serían agentes del cambio, eso tiene sentido, pero ¿sólo ellos? ¿Por qué? ¿Quién más podría ser? Por ejemplo, en la economía…

“Creo que serían los más abiertos a decir, ¿qué carajo es esto?”

De acuerdo, pero ¿qué ocurre en la economía?

“Bueno podría ser cualquiera que no esté arriba del todo de la jerarquía económica”

Sí. Y puede ser que en un momento concreto en el tiempo la gente que no esté arriba del todo pero tampoco en el fondo esté realmente encendida, luche duro y consiga un cambio. ¿Y haga qué?

“Tomar el control”

Ponerse ellos mismos arriba del todo, ser la nueva clase dirigente, y entonces ¿qué le ocurre a la gente de abajo de todo?

“Siguen abajo de todo”

Siguen abajo de todo. Bueno, creo que eso es lo que ocurre en una revolución económica en que la clase coordinadora se convierte en la clase dirigente. Es lógicamente posible, ¿no es cierto? No hay nada complejo en eso desde un punto de vista lógico. Entonces vas y examinas lo que ha ocurrido en la Historia. Y, fíjate, ha ocurrido eso muchísimas veces, una vez tienes los ojos listos para verlo. Si no tienes esa preparación, entonces, no lo ves.

Simplemente llamas Socialismo a cualquier cosa que elimine el Capitalismo, y crees que, de repente, eso es el fin de la opresión de clases. Y si estás suficientemente implicado en ese concepto, por la razón que sea, simplemente ya no ves las pruebas abrumadoras en contra. El poder de los conceptos es increíble.

Si sólo tienes conceptos de clase basados en relaciones de propiedad, por ejemplo, examinas la nueva economía y la llamas Socialismo, porque ya no existe la propiedad privada, ni los capitalistas por tanto. Entonces, ¿qué puede ser el nuevo sistema? Los únicos conceptos que tienes son Capitalismo y Socialismo. Como es de esperar, algunos actúan como si aún fuera Capitalismo porque no les gusta y por tanto no puede ser Socialismo, así que por defecto tiene que ser aún Capitalismo. O, alternativamente, lo llamas Socialismo, viendo cómo obviamente ya no es Capitalismo porque no hay propiedad privada de los medios de producción. No importa que los trabajadores no tengan ningún poder, aún lo llamas Socialismo. Estás ciego en cuanto a por qué no lo es.

Un aparte del camino del curso: notad que, por ejemplo en la vieja Unión Soviética, la gente de arriba del todo lo llamaban Socialismo. ¿Por qué?

“Para legitimarlo”

Claro, la gente que mandaba en la Unión Soviética no creía que tuvieran un paraíso de los trabajadores. Eso es ridículo. Pero sí pensaban que llamándolo paraíso de los trabajadores, Socialismo, sería mucho más difícil reberlarse contra ellos. Y que si decían que esto era lo mejor que podían tener los trabajadores, que la alternativa era Harlem o Los Apalaches, entonces la gente estaría lo bastante contenta como para conformarse con su sistema.

¿Y qué hacen nuestras élites, aquí en nuestra parte del mundo? Bueno, llaman a esto Democracia y Libertad y todo el resto de cosas que llaman a lo que tenemos. ¿La gente de arriba del todo creen que todo el mundo disfruta de Democracia? No, no son tan tontos. Saben que ellos están al mando. Pero le llaman todas esas cosas y entonces dicen que no hay mas alternativa que una Dictadura. Y entonces la rebelión es difícil de justificar. Pero nosotros podemos ir más allá porque ahora ya tenemos conceptos que nos dan mejores intuiciones que esa, creo yo.

Muy bien, entonces, ¿cómo hacemos para mejorar lo que tenemos?

Una cosa que tenemos que hacer es enriquecer nuestros conceptos para la comprensión de cada una de las cuatro esferas. Enriquecerlos para entender la concienciación. Y para entender las alianzas e historias de la gente. Y, especialmente, tenemos que enriquecer nuestros conceptos para entender la interrelación entre instituciones y comportamientos que sea clave en cada esfera. Muy bien, ¿cómo vamos a hacer eso?.

Bueno, podemos seguir haciendo lo mismo que hasta ahora. O podemos tomar un cuerpo de pensamiento existente y ver si hay cosas ahí que nos puedan ayudar. Por ejemplo, si queremos mejorar nuestra conceptualización de la política iremos quizá a la herencia anarquista. Y para el género quizá iremos a la herencia feminista, y para la raza quizá la herencia nacionalista. Y para la economía quizá vayamos a la herencia marxista. Pero voy a añadir algo a la discusión, que es que me gustan las tres primeras, pero soy muy cauteloso con esta última. Veamos porqué.

Primero, espero que estéis de acuerdo con la forma metódica con que intentamos desarrollar teoría y conceptos. Pero creo que debería hacer falta bastante más para convenceros que esta visión idiosincrática, de la cual los conceptos en concreto son críticos, visión que comparte muy poca gente, es correcta. Quizá haya otra visión que sea correcta. Pero creo que el método de desarrollar una teoría y pensar sobre ella y cómo usarla, es correcto y potente, sin controversia posible. Y si el resto es correcto, perfecto. Pero eso ya es cosa vuestra decidirlo. Pero si os gustaron los pormenores y quisierais desarrollar más la teoría e intentar obtener más conceptos para cada esfera, podríais buscar en esas herencias. Sabemos, no obstante, que cuando nos dirijamos a la herencia feminista, nos encontraremos con algo que tiene un problema. Si han aceptado lo que estamos haciendo, nos encontraremos con una herencia que es un poco monista, un poco miope. Demasiado estrecha. A esa herencia, por ejemplo, le faltará una buena comprensión de cómo la economía, la política y la cultura afectan al género. Puede ser buena en la otra dirección, pero no lo será en ésta porque presupone la preponderancia del género y minimiza la importancia relativa de las otras esferas. Y puede que le falten algunos conceptos que son necesarios por el grado de impacto mutuo, etc. Y lo mismo ocurre con las otras herencias, con el anarquismo, el marxismo, el nacionalismo.

Pero si ése es el único problema que tienen, podemos tener en cuenta ese tipo de defectos, creo, e ir a esas herencias y obtener material instructivo que tendremos que adaptar y refinar, pero eso no es problema. La razón por la cual esto es cierto para tres de las escuelas de pensamiento, creo, es porque el feminismo, el anarquismo y el nacionalismo representan un esfuerzo para comprender y conceptualizar la esfera particular en que se centran, desde la perspectiva del grupo más oprimido. Y eso es lo que estamos buscando. Eso es lo que queremos porque ésa es nuestra prioridad. Liberar a los oprimidos.

El problema de fondo

Sin embargo, y aquí está la diferencia, en el caso del marxismo, no creo que eso sea cierto y aunque me vaya un poco por las ramas, creo que vale la pena al menos por una vez meternos en esto. Creo que el marxismo es obviamente una teoría que examina la economía, el modo de producción le llaman ellos. Y es anti-capitalista, o sea que es crítica, sin duda. Es una teoría crítica. No es tan sólo una racionalización para despistarnos. Es una teoría que critica, así que sacará muchas cosas a la luz. Tiene que intentar revelar cosas reales. Pero lo hace, creo, desde la perspectiva de la clase coordinadora. En otras palabras, desde la perspectiva de la gente que monopoliza el conocimiento, la información, el acceso a los niveles de poder, etc. Y si eso es verdad, entonces el marxismo probablemente tendrá un segundo tipo de error. No es sólo que sea demasiado estrecho, de forma análoga a los otros, en que no atribuya suficiente importancia a las otras esferas de la sociedad y por tanto no tenga suficientes conceptos para entender su impacto en la economía. También es parcialmente incorrecta sobre la economía misma, y en formas bastante importantes y básicas.

Por ejemplo, hace un análisis de clase erróneo, resaltando la propiedad, que ciertamente merece ser resaltada, pero ignorando esencialmente las diferencias de poder debido a las definiciones de roles en la división del trabajo, lo cual también es importantísimo. Entiende muchas cosas sobre el Capitalismo, pero comete algunos errores fundamentales. Así que tenemos que ir ahí y no sólo tenemos que tomar cosas de la herencia marxista y enriquecerlas, sino que tenemos que limpiarlo. Tenemos que hacer cambios mayúsculos para tener un análisis de clase correcto y tener los conceptos correctos. Y tenemos que cambiarlo tanto, me parece a mí, que lo que quede ya no será marxismo en ningún sentido real.

“Yo querría volver atrás…¿qué quieres decir con nacionalismo radical?”

Bueno, todo tipo de perspectivas nacionales o comunitarias centradas en la lucha que no tienen suficientemente en cuenta otros dominios. Muchos activistas negros en los EE.UU., por ejemplo, están más acostumbrados a examinar el mundo con conceptos culturales que los demás. Algunos están a favor de algún tipo de amalgama, los nacionalistas marxistas, para los que el foco de atención es la economía y la comunidad. No es que ese tipo de persona no crea que el género es importante. Quizá sí lo piense. Pero cree que la economía y la cultura, o quizá tan sólo la cultura, es estratégicamente lo más importante. La mayoría de gente en la comunidad negra en los EE.UU., la mayoría de activistas o muchos de los activistas en la comunidad negra tienen una orientación más o menos nacionalista, en la cual creen que la cultura es una cosa básica, definitoria. Así pues, como las feministas o los marxistas, ponen más énfasis en un aspecto.

Pero para ir un paso más allá, ¿cuál es la visión marxista de la cultura? Quizá puedan adivinarlo.

“…¿cultura de clase?”

Bueno, estás usando el marco conceptual, pero ¿qué quiere decir eso? ¿Qué hace eso con la cultura georgiana, con la cultura musulmana, o rusa, o judía? Las hace homogéneas. Esa es una posibilidad, puedes ver cómo emerge de forma lógica. Supón que a ti la economía te parece el aspecto dominante (lo sea o no lo sea) y la clase te parece el aspecto dominante (lo sea o no). Tu objetivo será que la clase trabajadora (o quizá la clase coordinadora) tome el poder, y eso afectará a cómo ves el resto de problemas de la sociedad. Si eso es lo que crees, entonces lo que quieres probablemente sea la cultura correcta: la cultura socialista, o como quieras llamarla. Quieres la cultura correcta en cuanto esté de acuerdo con tus objetivos de clase. Quieres una cultura que sea consistente con la economía que estás intentando crear. No es una elección inevitable, pero es la elección obvia, y la histórica también. Pero esa elección, por supuesto, es la peor pesadilla de muchas comunidades. Es por lo que muchas comunidades no tienen una buena relación, como comunidades, con el marxismo. Es por eso por lo que la mayoría de grupos indígenas tienen problemas con el marxismo. Porque lo ven como la peor de sus pesadillas. Por eso es por lo que hay muy pocos marxistas entre los indios indígenas en los EE.UU. Son hostiles a ello, porque lo ven como una pesadilla. Ven que, bueno, si gana el marxismo nuestra cultura está acabada. Así de simple. Aunque los marxistas digan que quieren proteger y liberar a los indios. Sí, protegerlos como trabajadores. Proteger a los indios como personas, pero no protegerlos como indios, porque ése no es un concepto marxista.

“No todo el mundo es consistente…”

Cierto. No todos los que se consideran marxistas pensarán así, pero en la práctica eso es en lo que se convierte la orientación general. Y hay una razón para ello. Es porque el marco conceptual empuja muy fuerte en esa dirección e igualmente lo que se va consiguiendo a cada paso. Claro que cada individuo como entidad separada tendrá diferentes visiones y deseos, etc., eso es cierto para los marxistas, para los cristianos, para lo que sea. Pero todos están usando un marco, una visión, que tiene sus implicaciones. ¿Qué ganará? El marco que se está usando se impondrá a las diferentes experiencias y características de los individuos, al menos en promedio. Así que hay muchos marxistas que sinceramente querían que los trabajadores controlaran sus propias vidas. ¿Y qué? El resultado es que los trabajadores no controlan sus propias vidas. ¿Por qué? Porque el marco conceptual, y más apropiadamente, los intereses de clase y las opciones estructurales de los movimientos han tenido como lógica directiva el hacer avanzar los intereses de otra clase, los coordinadores, sea cual sea la disposición particular de los miembros concretos. Había movimientos descentralizados en Rusia. Había trabajadores que desarrollaron sus propias instituciones orgánicas para controlar sus lugares de trabajo. Pero fue todo machacado, todo fue destruido.

“La revolución se paró”

No. Esa no es la forma en que lo veríamos con nuestros conceptos. La revolución que ganó destruyó esos movimientos de base que intentaban conseguir algo completamente diferente, pero la revolución que hizo eso no se paró, ganó.

“Pero lo que se machacó fue la revolución”

Bueno, pero lo que ganó también fue una revolución, pues cambió las relaciones básicas de la economía y la sociedad.

“Pero lo que ganó no fue liberador. ¿Cómo podemos llamarlo revolución?”

¿No fue liberador para quién? Yendo al grano, volvemos a estar en el mismo sitio, sólo que viniendo con otro ejemplo diferente. Podemos definir el término revolución como queramos. La cuestión es qué forma de dibujar líneas, qué forma de resaltar características, será útil. Si quieres usar la palabra para que sea sólo una palabra alegre, muy bien. Entonces tienes que decir que revolución es un cambio en una esfera de la vida social que libera a algún grupo, o quizá, podrías decir, que libera al grupo más oprimido. Si quieres que el concepto se refiera a un cambio estructural básico en la definición de las instituciones que reduzca la opresión en un mayor grado (mayor que en la revolución rusa, digamos), puedes hacerlo, es sólo que yo no lo encuentro muy útil.

¿Deberíamos usar la palabra Socialismo para el tipo de economía que queremos? Bueno, algunos dicen que hay que hacerlo porque no hacerlo es venderse. Pero puede ser que sea simplemente estúpido porque lo único que la palabra socialismo denota en la mente de la gente, de la misma forma que el comunismo, es el sistema que existió en los países del bloque del Este. Entonces si dices que soy socialista quiere decir que estoy a favor de la economía de Alemania Oriental y, por lo tanto, no te gusto. En ese caso, ¿conseguimos algo constructivo? Quizá. Si lo que queremos es defender la palabra socialismo con ese significado en mente o, aún más, si queremos defender la economía de la antigua Alemania Oriental como modelo válido.

“No soporto el carácter homogéneo de todo esto. No tiene alma”

Quieres decir que no te gusta o que…

“Lo detesto”

Te pone la piel de gallina

“Peor que eso, estás quitándole a la humanidad todo lo que la hace interesante y la estás reduciendo a un rebaño de, no sé..”

El capitalismo lo hace peor, ¿no crees? ¿Realmente le estoy quitando a la humanidad sus características? Cómo…

“Cuando pasas de la cultura, también pasas del lenguaje. Y el idioma de cada uno es diferente y, por lo tanto, produce diferentes tipos de pensamientos, diversos modos de pensar y eso es lo que convierte a la humanidad en humanidad. De otro modo…”

Bueno, quizá, y entonces necesitas desarrollar una teoría de la sociedad y la historia que tenga el Lenguaje y, probablemente, que remarque lo que yo llamo Comunidad, puesto que eso es lo más ligado al lenguaje. Pero yo no estoy de acuerdo con que el idioma sea lo que marca las diferencias críticas. No creo que tengas razón sobre el impacto del lenguaje. Creo que lo que hace diferente a la gente es que viven en circunstancias diferentes. Cumplen ciertos roles. Y el lenguaje no tiene casi nada que ver con ello. Supón, por ejemplo, que todo el mundo en los EE.UU. hablara francés y todos los franceses hablaran inglés, desde el principio.

“Te dice cosas sobre la gente que no puedes saber de ninguna otra manera. E, incluso si no aprenden un idioma académicamente, sino que lo aprenden porque lo aprenden, la forma en que pasan de un idioma a otro te dice cosas sobre la cultura”

Bueno, claro, creo, pero eso no contradice nada de lo que hemos dicho, por lo que yo veo. Quizá debamos dejar esto de lado. El Lenguaje es un área en que todo el mundo tiene muchas creencias porque todos lo usamos, claro. Y porque está a nuestro alrededor. Pero también es un área en que muchas ideas de sentido común sobre el lenguaje, que parecen tan válidas y ciertas, son a menudo erróneas. Como analogía, supón que te dijera que esta mesa es en un 99.99% nada. ¿De acuerdo? Pues eso de hecho es cierto. Pero si no tienes ninguna idea de ciencia, dirías, déjame en paz. Y cuando te dijera que sí, que es verdad, te lo juro, tu dirías ah, vale, muy bien, y mientras tanto llamarías al manicomio. Pero yo tendría razón. ¿Y porqué lo sé? Bueno, porque hay toda esa disciplina y todo ese estudio que se ha hecho durante mucho, mucho tiempo y que ha llegado a una comprensión de la realidad mejor de la que obtenemos simplemente mirando a nuestro alrededor. Por eso estamos haciendo este trabajo respecto a la sociedad, porque esperamos que haciendo este esfuerzo llegaremos más allá de nuestras nociones de sentido común hasta algo más efectivo. Bueno, también hay un campo, la Lingüística, que ha hecho eso. Y resulta que muchas de las cosas que cree la gente sobre el lenguaje no son ciertas. De la misma forma que cuando la gente cree que esta mesa es absolutamente compacta, simplemente no es cierto.

“Bueno, yo no me dejo guiar por ningún estudio, yo me guío por mi experiencia”

Ciertamente. Y quizá tengas razón. Pero quizá no la tengas, aunque tu experiencia te haga creer en algo muy fuertemente. Por ejemplo, aunque tu experiencia te haga sentir que esta mesa es completamente sólida, 100%. O aunque te haga sentir que la gente aprende el lenguaje desde cero, en vez de ser una propiedad innata.

Pero creo que es algo un poco diferente lo que te molesta. Quizá pienses que de algún modo estoy minimizando a la humanidad, reduciéndola u homogeneizándola, al decir que las estructuras de roles tienen tan profundos efectos en nosotros, empujándonos hacia aquí o hacia allí, como si fuéramos un rebaño de ovejas. Pero, qué quieres, hacen lo que hacen. No es que los seres humanos sean algún tipo de entidad plástica infinitamente maleable, moldeada perfectamente por los roles sociales, unos iguales a los otros. En nuestra teoría, los seres humanos son criaturas individuales altamente complejas. Esa parte de la ecuación, lo que la humanidad trae a la mesa, es muy diverso, aunque hay ciertas cosas en común, de forma innata, en todos. En la otra parte, la sociedad construye instituciones, las cuatro esferas de la vida social. Y los roles que tú llenas y que yo lleno en esas instituciones pueden ser muy similares o incluso idénticos a todos los efectos. Eso no hará que seamos gente idéntica, todos tenemos muchas cosas, incluyendo nuestros seres innatos, que contribuyen a lo que somos y lo que pensamos, etc., y eso diferirá entre tú y yo. Pero, en la medida en que ocupemos los mismos roles en la sociedad, los factores que nos afectan poderosamente a cada uno de nosotros, serán en gran medida los mismos para los dos. Y es tan poderoso que para grandes cantidades de gente imbuirá muchas nociones, creencias, ideas, comportamientos, etc., compartidos. Así es como son los seres humanos, la sociedad y la historia. No nos minimiza, es la realidad en la que vivimos. Y no tiene por qué ser opresiva, las cosas comunes a cada rol y a cada institución podrían en vez de eso ser liberadores, promover la diversidad, etc. Sólo que ahora no lo hacen.

“¿Vamos a hablar de cómo conseguir La Revolución?”

Sí, pero lo que estamos desarrollando aquí no tiene necesariamente que ser usado por alguien que sea revolucionario. Porque no hay valores en ello. Alguien podría escuchar todo esto y decir, muy bien, ¿y ahora qué? Me gusta la teoría, parece potente. Pero también me gusta lo que veo a mi alrededor. Me gusta la jerarquía de géneros. Me gusta la jerarquía de razas. Me gusta la jerarquía económica. Me gusta la jerarquía política. Ahora lo entiendo bastante bien, cómo se junta todo y se reproduce a sí mismo, y se co-reproduce entre las diferentes partes, y voy a seguir respetando estas reglas de juego. Así que un marco teórico no quiere decir que tengas que valorar las cosas de la misma forma que otra persona que crea en la misma teoría. Me gustaría pensar que todos los que empiecen a hacer lo que hacemos serán al menos progresistas, pero no es necesariamente así.

Pero sí, pronto hablaremos de qué tipo de estructuras, qué tipo de actividades, qué tipo de formas organizativas, qué tipo de objetivos, parecen tener sentido para conseguir cambios revolucionarios dado este marco conceptual. Qué tipos de comportamientos y de interacción son necesarios para intentar hacer una revolución en las cuatro esferas. De eso hablaremos.

“¿Cómo incorporas los aspectos internacionales? ¿Lo mismo en una escala global?”

Ahora tenemos sociedades. En otras palabras, los conceptos hasta ahora son sociedades, cada una de las cuales tiene el contenido que hemos estado discutiendo, pero de forma diferente en cada una. Hay dos maneras bastante obvias de extender lo que hemos estado haciendo a un enfoque mundial. Puedes considerar el mundo entero y decir que hay cuatro esferas y demás , y examinarlo. Ahora el mundo entero se convierte en una gran sociedad (lo cual es razonable) que tiene muchas comunidades culturales, componentes económicos, etc. Lo que pasaría entonces es que en la esfera comunitaria probablemente tendríamos países. ¿Ves lo que estoy diciendo? En otras palabras, conceptualizando de esta forma el mundo entero es una única entidad. Tiene comunidad, cultura, economía, etc. Y los países resultan ser como comunidades dentro del todo. Pero yo no lo veo así. Dadas mis intuiciones sobre el valor de uso que la teoría probablemente pueda tener para la gente real, me parece que tiene sentido centrarse en cada sociedad como punto clave, y destacar que hay diferentes sociedades cada una de las cuales tiene ejemplos de esos atributos de los que hemos hablado, y también es singular y diferente. Tienen mucho en común, especialmente si sus características definitorias básicas son las mismas. Pero ahora tenemos todas estas sociedades que existen en relación unas con otras. ¿Qué podemos esperar?

Bueno, lo que podemos esperar es que cada una de estas sociedades, como resultado de su conjunto particular de instituciones, tendrá ciertas tendencias o direcciones en la arena internacional. Mucha gente piensa que la única esfera que afecta a las relaciones internacionales es la economía. Y que las motivaciones que salen de una sociedad respecto el resto del mundo, partiendo de esta idea, son las de colonizar, y que las relaciones internacionales consiguientes son tan sólo un fenómeno económico. Pero yo creo que las posiciones de una sociedad en la arena mundial no son sólo un fenómeno económico. Si estudias la historia, a menudo es un fenómeno comunitario, un fenómeno de culturas en guerra. Eso no quiere decir que no haya una dimensión económica, existen ambas dimensiones. Recorduerda la feminista que examinaba General Motors y veía una familia. También podría examinar las relaciones internacionales y ver poderosas presiones de género, según las cuales básicamente las hombres están luchando por conseguir la posesión de féminas. Y si examinas los comportamientos y los fenómenos, es difícil decir que ése no es el caso. Así que todas esas cosas tienen su importancia.

Ahora bien, yo diría que en la esfera internacional, el impulso económico de las naciones es probablemente (especialmente en el mundo moderno, en el momento actual) el dominante. Así que para entender las relaciones internacionales, una cantidad considerable e incluso desproporcionada (y algunos no estarán de acuerdo conmigo en esto) de tiempo debería dirigirse a entender cómo el Capitalismo (la esfera económica) dirige o extiende sus actividades económicas hacia otras sociedades. Pero no debería hacerse exclusivamente eso, de ningún modo. Quiero decir, podrías decir que la participación soviética en el extranjero fue más política que económica en muchos casos. Por ejemplo, Europa del Este no enriqueció a la Unión Soviética. O por decirlo de otro modo, Europa del Este era la colonia de la URSS en muchos sentidos, pero no debido simplemente a algún tipo de lógica económica. Y América Latina fue nuestra colonia en muchos sentidos. Pues bien, nosotros nos enriquecimos a costa de América Latina y la Unión Soviética se empobreció a causa de Europa del Este. Algo diferente estaba ocurriendo, algo profundamente diferente, excepto quizá a finales de la 2ª Guerra Mundial cuando Stalin entró ahí y saqueó la infraestructura. Pero después de eso, la relación fue un empobrecimiento, no un enriquecimiento. Por lo tanto, es improbable que hubiera una dinámica económica ahí, una simple dinámica de explotación. ¿Ves lo que estoy diciendo? Así que otras cosas pueden intervenir también y dar como resultado fenómenos internacionales de primer orden. Lo que tienes que hacer es examinar la institución y ver cómo es, en vez de asumir el resultado sin mirar. Y creo que nuestro marco conceptual es una buena herramienta para promover eso.

“Bueno, yo querría preguntar sobre la Evolución y la Revolución. ¿Si tienes un cambio suficientemente fuerte y repentino en una área, pueden entonces las otras cosas cambiar por evolución, o es necesaria más de una revolución para transformar todas las esferas?”

No hay una sola respuesta, creo. Dependerá de la sociedad. Supón que estás en una sociedad en que las cuatro esferas se co-reproducen muy fuertemente. Cada esfera, por sus roles y dinámicas, tenderá a reproducir las características que la definen a sí misma, así como las de las otras esferas también. Las revoluciones, en cualquier esfera, son siempre parte de procesos largos. Puede que hayan hechos tumultuosos hacia el final del proceso, pero es muy raro que no sea un proceso que haya llevado mucho tiempo. Pero supón, en línea con tu pregunta, que es un hecho aislado, como sugieres. Con ese hecho aislado obtienes un cambio en una de las esferas y las otras no cambian. ¿Qué ocurre entonces? Bueno, depende. Si el tiempo de cambio en esa esfera es tal que las otras pueden acomodarse a él sin perder su armonía completamente, entonces puedes tener una revolución en la primera esfera y cambios en las otras y llegar a una situación estable. Quizá la eliminación del apartheid resulte ser algo así (aunque librarse del apartheid no ocurrió de la noche a la mañana).

Supón que examinas la revolución cubana. Tuvieron una revolución primariamente en la economía y la política, y luego hicieron cambios en su esfera cultural y en su esfera comunitaria, con el tiempo. Y eso se estabilizó en una nueva fórmula y ahí se quedó. Los cambios en las otras esferas fueron bastante rápidos, relativamente hablando. Pero no revolucionaron, creo. En un sentido liberador. No tienes una familia liberada. No tienes una cultura liberada. Para el caso, tampoco tienes una economía o una política liberada, pero tienes unas formas dramáticamente nuevas de cada una, con cambios en las relaciones básicas, y por lo tanto revoluciones en esas dos esferas, al menos.

“¿Cuba es un régimen militar? ¿Es dictatorial? ¿Crees que Fidel es uno de los buenos?”

Por supuesto que Cuba es dictatorial. La política en Cuba es una dictadura de un solo partido con un solo dictador. Muchos izquierdistas no quieren decir eso. No pueden decirlo. Eso me parece extraño. ¿Por qué no puedes decirlo? Es como no poder decir que eso azul de ahí afuera es el océano. Pero puedes ver en su dificultad para ver los hechos o expresar la realidad el impacto de los prejuicios y conceptos estrechos. Puedes discutir si Castro es mucho más benévolo o no, o mucho más sabio o si tiene mejores intuiciones o no, que este otro o que la mayoría de dictadores. Pero es un dictador. Y Cuba no tiene el tipo de gobierno que yo apoyo. Claro, Cuba es un caso interesante, muy interesante.

Si vuelves atrás y estudias Cuba y lees a Fidel y al Che en los primeros días de la revolución, es fascinante. Eran increíblemente hostiles al Partido Comunista. Increíblemente hostiles al Partido Comunista y a la Unión Soviética y defendían lo que posiblemente sean las ideas más humanas y liberadoras para la economía que encuentres jamás escritas por alguien que haya conseguido esa posición. Pero las limitaciones que se encontraron en el mundo (el contexto internacional) eran muy, muy poderosas y las opciones limitadas. Y cuando tuvieron que dedicarse realmente a construir su economía, ¿qué podían hacer? ¿Qué opción tenían? Bueno, la opción era ir y abrir un libro de texto soviético o polaco o alemán, y empezar a implementar la economía. Porque la cosa era, hasta donde podían percibir, o eso o Wall Street.

“¿Qué limitaciones internacionales?”

Bueno, las limitaciones impuestas por los boicots y las intervenciones. Ya sabéis que a Cuba se la llama terrorista a veces. De hecho, si tomas todo el terrorismo que se ha perpetrado en el mundo desde la revolución cubana y tomas todo el terrorismo dirigido a Cuba, si haces un montoncito con todo el terrorismo en el resto del mundo y otro montón con el terrorismo dirigido a Cuba, no estoy seguro qué montón sería más grande, pero si no lo es el de Cuba será por poco.

Bien, hasta aquí tenemos un dominio que queremos entender, la Sociedad y la Historia, y vamos a examinarlos e intentar encontrar los elementos más indicativos, y más causales, de sus características. Sabemos que los buenos conceptos son aquellos que se ajusten a nuestros propósitos, que podamos utilizar de forma flexible y que contrarresten cualquier prejuicio que podamos tener debido a nuestras experiencias, etc.

Esperamos que, una vez tengamos claros nuestros objetivos, podremos aprender más sobre nuestros conceptos, y podremos refinarlos y añadirles cosas en función de nuestras necesidades y experiencia con ellos. Pero hasta ahora no hemos dicho mucho de nuestros objetivos.

Incluso aunque no intentemos tomar parte en la lucha por el cambio (y esperemos que sí lo hagamos) la visión de futuro y la estrategia son los siguientes puntos a tratar en nuestra agenda conceptual. Porque para refinar nuestros puntos de vista sobre la sociedad y la historia, y para llenar nuestros conceptos para cada esfera, sobre el centro y los límites, sobre evolución social y revolución, y además tenemos que tener más claro lo que queremos conseguir con nuestra teoría.

¿Qué proyecto se supone que nuestro marco conceptual tiene que facilitar?

La estrategia como mapa o receta

Eso es lo que vamos a hacer ahora: un primer brochazo sobre estrategia y visión de futuro. El ejemplo que me viene a la cabeza para entender qué es la estrategia es un puente. Tú estás aquí, en un lado, y quieres ir allí, al otro lado. El puente tiene que tener sus fundamentos en los dos lados. No tiene mucho sentido hablar de estrategia, que es cómo atravesarás el puente de donde estás a donde quieres ir, y que tus propuestas encajen en un lado pero no en el otro. Esa es una noción bastante trivial.

Si tienes una estrategia que te orienta bien hacia tu objetivo pero que hace todo tipo de presuposiciones erróneas sobre dónde estás ahora, no te llevará a ningún sitio. Si tienes una estrategia que entiende el contexto actual bien, encaja con sus posibilidades y tiene buenas recetas para ir hacia adelante, pero no se dirige a donde quieres llegar, eso puede ser peor que no tener ninguna estrategia.

Podemos decir lo mismo de la estrategia por el cambio social que de viajar de un sitio a otro. Quiero viajar, por lo tanto aprendo el ‘cómo salir’ por mi parte. Cómo obtener el horario de autobuses o de aviones, cómo hacer mi maleta, todo ello en función de cómo son las cosas en el sitio del que salgo. Aprendo diversas tácticas asociadas con moverse. Pero supónte que olvido si quiero ir a San Francisco o a New Orleans. Bueno, saldré muy bien, pero acabaré yendo a un sitio diferente del que quiero ir. Quiero ir a San Francisco o a New Orleans, pero acabo en Chicago. Necesito un destino, y mi puente tiene que dirigirse hacia él. Esto, por supuesto, puede entenderlo un niño de seis años sin problema. Para tener una estrategia saludable tienes que saber adónde quieres ir.

Pues bien, por simple que pueda parecer, los izquierdistas no lo entienden demasiado bien. Porque muchas veces funcionan sin ningún objetivo. Funcionan en términos de cómo hacer que las cosas se muevan, se preguntan cómo moverse, qué quieres dejar atrás. Cómo hacer que ocurra algo, cómo alejarse de donde estamos. Los izquierdistas respetan estas preguntas pero, en su mayor parte, ignoran el destino, adónde quieren llegar y ésa no es una muy buena idea.

Lo que necesitas como estrategia es una especie de receta de cosas posibles por hacer, pasos entre los cuales que puedes escoger y que puedes juntar para ir hacia adelante según las situaciones que te encuentres, en un sentido amplio. Y obviamente estos pasos tienen que partir de donde estás, y por lo tanto estar acordes con la realidad de dónde estás. Los izquierdistas generalmente entienden eso, por lo que parece. No puedes hacerte creer que las condiciones actuales son otras que las que son, no puedes actuar como si las condiciones fueran mejores o peores de lo que son y esperar tener éxito. Pero la receta de pasos a tomar, lista para encontrarse capaz de enfrentarse a las cambiantes condiciones cambiantes que te puedas encontrar, y lista para llevarte lejos del punto de partida, también tiene que apuntar en la dirección en la que quieres ir, no sea que acabes llegando a un sitio completamente diferente. ¿Qué puede ser más fácil de entender? Sin embargo, ¿cuántos radicales pueden decir algo coherente sobre adónde quieren llegar?

Entonces tenemos que hablar un poco de hacia adónde queremos ir. Dado el marco conceptual que tenemos, ¿cómo enfocamos lo de postular objetivos? ¿Cómo obtenemos un objetivo para la sociedad con nuestra imagen de ésta? Bueno, ¿qué es la sociedad? ¿qué harían ustedes?

Crear visiones de futuro

“Examinaríamos las estructuras de roles, sus componentes y las esferas, e identificaríamos los problemas que existen en esas esferas y cómo queremos que sean después de La Revolución”

Correcto. Estás usando los conceptos que tenemos para responder las cuestiones que surgen. Podrías añadir que aquí tengo los valores que quiero que cumpla una buena sociedad, así que no sólo tengo que examinar las estructuras de roles y librarme de lo que encuentre de negativo, sino que también tengo que incorporar estos aspectos positivos que deseo. Así es. Eso es todo lo que hay.

Así que examinamos las funciones y las esferas y nos preguntamos, qué queremos. Examinas la función económica y la esfera económica correspondiente, y te planteas qué es lo que quiero conseguir y estas son las instituciones que pueden hacerlo. Y haces lo mismo para la política, la comunidad. Y haces lo mismo para la institución familiar… de hecho, supón que hicieras eso para la institución familiar y decidieras que el matrimonio como institución, y la maternidad y paternidad como roles de procreación y socialización divididos por sexos estuvieran en la base de la creación y reproducción del patriarcado y las jerarquías sexuales. Si decidiéramos eso, que a veces el movimiento feminista ha creído, entonces tendría sentido proponer un objetivo que dijera, muy bien, cuál es la nueva institución que queremos para conseguir lo que sea que es bueno del matrimonio, pero sin los aspectos negativos. Y qué nueva estructura queremos para conseguir la parte de procreación y socialización que hacen de la que actualmente se ocupan la maternidad y paternidad, qué necesitamos y qué queremos que se haga, pero de nuevo sin los atributos negativos, promoviendo en su lugar los valores que deseamos. Y cómo nos libramos de lo malo. Entonces, por ejemplo, supón que decides que quieres algo, llamémosle parentidad [en inglés, ‘parent’ se refiere tanto al padre como la madre, por desgracia no hay equivalente en español N.del T.], que te imaginas en vez de la paternidad y maternidad. Quieres una sociedad en que no haya paternidad y maternidad, roles separados por sexos, sino que haya tan sólo un rol llamado parentidad y que no sea separado por sexos.

Así pues, elaboras un nuevo conjunto de roles y estructuras y a partir de ahí desarrollas una visión de futuro de la esfera familiar. Entonces tendrías que responder a la cuestión, qué quieres como feminista a nivel institucional. Y entonces tendrías otras respuestas para el resto de la sociedad, porque esa nueva estructura tendría diferentes implicaciones para el resto de la sociedad. No podría existir una división sexual del trabajo en la economía, porque eso entraría en conflicto con las implicaciones y requerimientos de tu nueva esfera familiar, etc. Así que puedes hacer eso con un cierto detalle para cada una de las cuatro esferas. Y entonces tendrías una visión de futuro. No sería un programa detallado, pero sí sería una concepción razonablemente buena de forma que si una persona normal te preguntara qué quieres puesto que estás tan harto de lo que hay ahora, no tengas que simplemente lavarte las manos, o decir justicia sin especificar mucho más. Tendrás una respuesta más convincente.

Suponed que intentamos hacer lo mismo para la esfera comunitaria. Podemos empezar aclarando las necesidades de los grupos que se identifican a sí mismos como comunidades como medio de identidad y celebración. Razas, religiones, grupos étnicos, todos ellos tienen necesidades legítimas en cuanto a formas de identidad y celebración, y éstas deberían ser diversas y respetadas, pero nos encontramos que son las interrelaciones entre estas comunidades las que causan problemas. Así que nos planteamos que tenemos que tener, de alguna manera, una relación entre ellos que sea más intercomunitaria y que, de alguna manera, defienda a cualquier grupo que sea minoritario y garantice su situación contra las incursiones de fuera. Entonces desarrollaríamos algún tipo de imagen institucional de lo que sería una esfera comunitaria liberada que satisfaga las legítimas funciones de identidad, celebración e identificación cultural en una forma que promueva los valores que buscamos. Es decir, aclararíamos qué quiere decir institucionalmente el multi-culturalismo, o el intercomunalismo, sea cual sea la palabra que escojamos para nuestra visión.

¿Qué hay sobre la visión de una nueva economía? Si sólo señalamos lo malo, podríamos señalar la propiedad privada de los medios de producción y entonces podríamos salir con proponer una nueva forma de economía que no tuviera propiedad privada de los medios de producción pero en vez de eso ¿tuviera qué?

“¿Planificación central?”

Sí, y entonces tendría coordinadores, gente que tendría un monopolio sobre el conocimiento y sobre las palancas del poder, mandando aún sobre los trabajadores. Así que para conseguir algo valioso quizá tengamos no sólo que librarnos de los elementos negativos sino conseguir los deseados. ¿Qué queremos realmente? Entonces podríamos llegar a tener una visión de un tipo diferente de economía. Muy bien, para seguir con estas pinceladas, suponed que hicimos eso. Estamos todos de acuerdo, o, bueno, estás con un grupo de gente en el que están todos de acuerdo. Entonces surge la pregunta, ¿qué es la estrategia, cómo piensas sobre ella y cómo te ocupas de llevarla a cabo?

Estrategia

“Determinar a grandes rasgos cuáles son los pasos para ir de aquí hasta allí”

Sí, la estrategia en general sería eso. Sería un escenario que involucraría diversos aspectos:

  • ¿quiénes son los agentes del cambio?
  • ¿quiénes son los que se oponen al cambio?
  • ¿qué grado de consenso debemos conseguir antes de conseguir el cambio?
  • ¿qué estructuras institucionales construiremos durante el camino para darnos fuerza?

Pronto hablaremos un poco más de todo esto. Pero ahora quiero hablar a un nivel más sencillo. Así que olvidémonos de la revolución y todo eso y suponed que queremos cambiar un semáforo en nuestra ciudad. ¿De acuerdo? ¿Cómo lo haces? ¿Cuál es la primera y más directa forma de hacerlo? ¿Cómo consigues cambios?

“Ir a la municipalidad..”

¿Y decir?

“Y decir, ¿podríamos poner un nuevo semáforo?”

Porque resulta que están muriendo perros, o incluso personas, en ese cruce, lo que sea. Así que intentas convencerles de la necesidad de poner un nuevo semáforo. Puede funcionar en este caso concreto. Pero supón que la persona de la municipalidad, por una u otra razón que puedes o no discernir, no hace caso de tu petición. Quizá la persona de la municipalidad odia a la persona que pone semáforos. Lo que sea. Entonces, ¿qué haces?

“Necesitas juntar más gente..”

¿Por qué?

“…para mostrar fuerza, sabes”

Bien, entonces, ¿qué está pasando? ¿cómo se consigue ganar?

“Estás aumentando la presión”

¿Y qué ocurre finalmente?

“La presión se hace tan fuerte que el poderoso decide claudicar”

Las palabras conceptuales que quiero usar para esta cosa tan simple es que estás incrementando el costo social. Esta persona de la municipalidad sigue la política de no poner semáforos por alguna razón y tú estás creando un contexto en que tiene que cambiar su actitud. Si no puedes razonar, entonces tienes que crear un contexto en que incrementas los costos sociales de tal manera que para esa persona continuar con su política de no semáforos es peor que cambiar esa política.

Lo mismo ocurre con cualquier cambio. De acuerdo, es el momento de acabar con la guerra de Vietnam. ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos si queremos acabar con la guerra de Vietnam? O con la del Golfo, o Granada, o la que venga el mes que viene. La que sea, no importa. Escoge la que quieras. Es sólo que a mí me surge Vietnam de forma natural. Bien, ¿qué hacemos si queremos acabar con la guerra de Vietnam?

“¿Incrementar los costos sociales?”

¿Costos sociales para quién?

“Para aquellos que pueden detener la injusticia”

¿Por qué?

“Porque eso es lo único que entienden”

Aumentar los costos sociales

Muy bien. Entonces, ¿cómo hacemos eso? ¿qué tipo de cálculos intervienen en nuestra estrategia? Imaginar que tenemos dos opciones. Podemos hacer una manifestación en Washington y llevar 500.000 personas a esa manifestación diciendo no más guerra, no más guerra, no más guerra. ¿De acuerdo? Y luego seremos capaces de llevar 550.000 la próxima vez, 600.000 la siguiente, todo eso mientras vamos diciendo no más guerra, no más guerra, no más guerra.

La otra opción es que podamos llevar 250.000 personas que digan no más guerra y 10.000 que digan ‘jódete’, o lo que sea que decidan decir en una manifestación de desobediencia civil (no siempre sale de la manera que quieres que salga). Y eso son opciones reales. En otras palabras, puede ser que digan algo diferente, pero el tono será un poco más escatológico de lo que tú deseas. Pero en cualquier caso, lo que dicen es algo más general y más militante que no más guerra. Y también están practicando la desobediencia civil. Y la próxima vez quizá baje a 240.000 en la gran manifestación pero suba a 20.000 personas haciendo desobediencia civil y luego suba a 280.000 y 30.000. ¿Qué escenario es el mejor si quieres intentar acabar con la guerra?

La gente podrá no estar de acuerdo en esto, pero al menos podemos entender cómo pensar sobre el tema. ¿Qué escenario creés que es mejor? No están seguros de cómo juzgar…Bueno, usen lo que saben. Por lo tanto, pregúntense, ¿qué escenario aumenta más los costos sociales?

Para juzgar eso, tenéis que saber qué coño le preocupa a la gente que está en posición de cambiar las políticas. Y tendréis que ser capaces de distinguir cómo les afectan nuestras diferentes opciones. Quiero decir, ¿qué significa una manifestación? ¿Creés que el hecho que cada tres meses en Washington 500.000 personas se reúnan diciendo no más guerra, no más guerra, no más guerra es un costo suficiente para hacer que paren la guerra?

“Garantiza que habrá guerras”

¿Qué?

“No hay mucho costo para los dirigentes en eso”

¿Por qué no hay mucho costo en eso? ¿Qué hay en eso que parezca que no tenga coste?

“No está creciendo”

Correcto. No hay una trayectoria, una amenaza. Por supuesto, todo depende de cuánto les importe esa guerra. Si les importa esa guerra tanto como el semáforo le importa a alguien, cambiarían con mucho menos que 500.000 personas en contra, porque eso no es mucho, no? Entonces nos debemos preguntar, aunque sólo sea para movernos en el mismo terreno, ¿por qué están haciendo esa guerra? ¿por qué hacen la guerra en Vietnam? ¿cuál es la respuesta más frecuente a eso?

“¿Para liberar a la gente bombardeada? xP”

Sí, pero no quería su respuesta vil. ¿cuál es la respuesta izquierdista más frecuente?

“Los beneficios”

Los beneficios, sí, en otras palabras obtener los recursos naturales de Vietnam o una fuerza de trabajo barata. Pero, examinando las cosas, ¿es eso plausible?

“No, no vale la pena una guerra tan grande para tan pocos recursos”

Hay un país minúsculo ahí a lo lejos. Y van a poner patas arriba a todo el país, redirigir todo el presupuesto de los EE.UU. y todo lo demás por qué, ¿por el tungsteno que hay en el subsuelo de Vietnam? Ese no fue un análisis muy profundo por parte de la izquierda. No tiene sentido. Y miremos a Granada y preguntémonos si hacían lo que hacían por los recursos. Tonterías. No es por esa razón. Entonces, ¿Cuál es la razón?

“¿Para demostrar el poderío militar?”

¿Por qué querrías demostrar el poderío militar?

“¿Para mostrar nuestra fuerza y que los otros países deben obedecer nuestras reglas?”

Muy bien, entonces el tema de verdad no es Vietnam, es el Imperio entero. ¿Qué significa que Vietnam gane? ¿qué significa si Vietnam o Nicaragua se convierten en un país en que los nicaragüenses pueden utilizar libremente sus propios recursos, energías, habilidades y todo lo demás para su propio bien?

“Que otros podrían hacer lo mismo”

Eso se llama el efecto dominó, excepto que es nuestro efecto dominó. Su efecto dominó era que había esa entidad cancerígena llamada la Amenaza Roja, que después de ganar en Vietnam se infiltraría por la frontera y haría lo mismo en Tailandia, desde fuera. Nuestro efecto dominó es que si los movimientos indígenas ganan en Vietnam o en Nicaragua o incluso en la minúscula Granada, se les copiará en otros sitios. Porque si ellos pueden hacerlo, con sus medios limitados, cualquier mierda puede hacerlo. Así que si ganan, y se ponen en posición de obtener resultados deseables, hay un efecto de demostración. Daría un ímpetu y energía tremendos a la gente de todo el mundo para hacer lo mismo. Muy bien, así que el gobierno de los EE.UU. está defendiendo todo el jodido Imperio, no el tungsteno de debajo de la ruta de Ho Chi Minh. El objetivo de este pequeño ejercicio era mostraros que les importa mucho. Pero la mayoría de la gente en la Nueva Izquierda no entendió eso. No entendió cuán en serio se tomaba el gobierno continuar esa guerra. Cuánto les importaba. Así que, para tener un efecto en la política de guerra, para acabar con ella, tenemos que aumentar los costos. Bien, ¿qué aumenta los costos? ¿qué les importa? volved al marco conceptual. No está muy completo, pero nos dará una respuesta inmediata. ¿Qué le importa al bando que dirige la guerra?

“Preservar el sistema”

Sí. De hecho es por eso por lo que están haciendo esa guerra. Y es por lo que hacen la mayoría de cosas que hacen. Les importa preservar su posición en las diversas jerarquías y preservar las propias jerarquías. Exacto. Entonces, ¿como podemos aumentar el coste para hacerlo más grande que el miedo que tienen de perder Vietnam? Sólo hay una forma.

“Amenazarlos más que lo que los amenaza no ganar la guerra”

Amenazar al Sistema aún más. En ese tipo de situación tienes que llegar ahí de lejos. ¿Qué significa eso? ¿Bueno, cómo amenazas aún más al sistema?

¿Es creíble todo esto? ¿Es correcto nuestro razonamiento? Si volvéis al pasado y miráis los periódicos de la época, o examináis los Papeles del Pentágono, los documentos secretos que han salido a la luz, encontraréis algo muy interesante. Primero, si miráis los documentos secretos y examináis sus discusiones estratégicas, discuten varias alternativas y deciden cuáles van a seguir dados sus intereses y sus objetivos. Si lo hacéis, veréis que miden cada política por sus buenos y sus malos atributos. Y nunca miden una política de guerra diciendo que uno de los malos atributos es el sufrimiento humano del soldadito americano. Eso no sale. No es parte de su cálculo, de la misma forma que tampoco lo sería el sufrimiento de un tanque. Los soldados son carne de cañón. La única forma en que salen es si puedes o no reemplazarlos cuando se mueren. Por la otra parte, el sufrimiento de los vietnamitas, por supuesto, sí que sale, como virtud de muchas políticas, en vez de como defecto.

Entonces, para que sepamos con quiénes estamos tratando, nuestros grandes líderes son gente que examinan la siguiente política. ¿Debemos bombardear puestos militares? ¿Debemos bombardear puestos militares y puestos civiles? ¿Debemos bombardear puestos civiles y militares y usar bombas de fragmentación? ¿Debemos hacerlo y usar bombas de fragmentación hechas de plástico? ¿Debemos hacer eso y usar bombas de fragmentación hechas de plástico que parezcan juguetes?

A eso es a lo que llegan. Hasta ahí. ¿Por qué? Porque sueltan esa bomba, se queda en un árbol, y cuando un niño llega y la agarra, la cosa explota y ahora el niño tiene todo de fragmentos de plástico atravesados. ¿Y qué es lo que no puedes hacer con fragmentos de plástico? No los puedes ver con rayos X. Así que el objetivo de todo eso no es matar al niño que agarra el juguete. El objetivo es destruir la infraestructura y la moral del enemigo, porque el niño sigue viviendo en un estado lamentable y necesita cuatro o cinco adultos para cuidarle. Estas son las mentes con las que estamos tratando. Esto no es un juego. Ellos no están para bromas. Quieren conseguir un objetivo y harán cualquier cosa que crean que deben hacer para conseguir sus fines, incluyendo la vil lógica que acabo de describir. Y no es una lógica estúpida, es sólo una lógica, supongo que podríamos llamarla satánica. Pero realmente, es la consecuencia natural de dónde están en la estructura institucional de nuestra sociedad, los roles que llenan y los efectos de éstos en sus sistemas de valores, sus prioridades, sus percepciones, y, por tanto, en cómo piensan.

Muy bien, eso es lo que tenemos enfrente. Y si ahora vuelves a esa época y examinas sus discursos cuando los abogados y médicos y gente así decidió que estaba en contra de la guerra, aprenderás algo. Claro que estos tipos se ven a sí mismos como tan terriblemente importantes que cuando deciden que están en contra de la guerra, tienen que decirlo públicamente. Así de arrogantes son. Entonces hacen una conferencia de prensa. Y van y dicen lo que piensan. Siempre dicen lo mismo, con diferentes palabras, pero siempre lo mismo. Van y dicen, “Siempre he sido un gran defensor de nuestro fantástico esfuerzo militar en Vietnam para llevarle la democracia y la libertad a la gente de Vietnam y estoy orgulloso de eso y bla,bla,bla, pero, no obstante, en conciencia, ya no puedo continuar defendiendo esa política. Tristemente, debo retirar mi apoyo a la guerra en Vietnam. Nuestras calles son un caos. Estamos perdiendo a las nuevas generaciones. El tejido de la sociedad se está rompiendo”. Ese son el tipo de frases que oirás en sus discursos. ¿Qué están diciendo realmente?

“Los costos se están haciendo demasiado grandes”

¿Cuál es el costo? ¿Qué costo se está haciendo demasiado grande? ¿Es que no les gusta el caos?

“No”

No. Entonces, ¿qué es? Bueno, ¿qué estamos haciendo? ¿Qué le ocurre a esta generación? Esta generación está empezando a preocuparse no sólo por la guerra, sino por la gente que lleva a cabo esa guerra y el sistema que los fabrica. Pasamos de decir no a la guerra a no al Sistema. Y no unos cuantos marginales, sino que empezó a parecer que una generación entera iba por ese camino. De no más guerra a no más Capitalismo. Y pasamos de manifestarnos a ser militantes. Pasamos de participar en una marcha a la desobediencia civil.

Ahora volvamos a esos escenarios que nos mostraba, ya sabéis, las opciones. Esos eran debates reales, y tenían un impacto real en cuáles serían los resultados de nuestros esfuerzos y por lo tanto en vidas y muertes. Así que éste es un caso concreto de cálculo. Y en este caso (otros pueden pensar de otra manera y de hecho muchos lo hicieron, por diversas razones) creo que la gente que decía que lo mejor era manifestarse y hacer desobediencia civil para mostrar la progresión del riesgo y el costo para las elites, elites eran los que tenían razón. Pero veis que no es tan sólo que como la guerra es grotesca, nuestra respuesta debe estar a la altura, o algo así. Es cuestión de qué nos llevará a la victoria.

Ir por aquí o ir por allí

Dejadme proponer un debate estratégico más difícil. Suponed que estáis en la ciudad de Boston. Estáis llevando a cabo un activismo fantástico en los campus, estáis desarrollando la infraestructura de un movimiento poderoso que puede continuar en el futuro. Y lo miráis y os decís a vosotros mismos: joder, aquí tenemos algo. Podemos tener un movimiento estudiantil duradero con sindicatos de estudiantes y todo lo demás. Podemos enlazar el trabajo del campus con otros trabajos en barrios, en empresas, y ayudarles con nuestro apoyo, y así. Y es el activismo tranquilo el que lo está consiguiendo, lenta pero continuadamente. El activismo sostenido. Estáis consiguiendo todo eso.

Pero entonces alguien se levanta y dice: eso está muy bien, pero nadie de otros sitios se entera de lo que estamos haciendo. Es invisible. Está muy bien, pero es invisible. Y no hace nada para ayudar a la gente de Des Moines, Iowa, a organizarse contra la guerra o cualquier otra cosa. Y entonces esa persona dice: lo que debemos hacer es salir a la calle en plan salvaje. Estamos mucho más avanzados que en cualquier otra parte del país en número de gente concientizada y en el nivel de cabreo conseguido. Lo que tenemos que hacer es agarrar esa conciencia, esa energía y esos recursos que tenemos y hacernos visibles, de forma que empujemos a la gente de otros sitios a hacer cosas en plan efecto detonante. Por supuesto, sé que cuando hagamos eso, la represión y el caos que habrá aquí será un lío para nuestros esfuerzos a largo plazo, porque la gente se volverá loca, todas las pasiones y demás, soltadas por ahí irán en detrimento de nuestros esfuerzos para convencer a la gente. El activismo pausado y continuado se irá al garete como resultado de esta elección. Pero por otra parte, tendremos fuegos de artificio, tendremos una gran visibilidad. Así que no tendremos lo que podríamos haber tenido en Boston (o en Berkeley o en Madison) con un enfoque más paciente, pero quizá ayudaremos a que ocurra en St.Louis y en los demás sitios.

Esa es una elección real. Una opción real. Y surge porque puede haber (en este caso lo había en opinión de algunos) una contradicción entre los intereses a corto plazo de acabar con la guerra y los intereses a largo plazo de crear movimientos sostenidos que retaran al Capitalismo. Así que tienes que hacer esa elección y no está claro quién tiene razón y quién no. Pero podéis ver lo que entra en los cálculos. ¿Construimos para el futuro, de forma casi invisible, o irrumpimos con fuerza para tener un impacto inmediato en los costos sociales para las elites y también por el efecto visibilidad?

Reformismo

Bueno, ahora quiero seguir con otro conjunto de temas. ¿Qué es una Reforma?

“Es un cambio que no altera de modo fundamental el sistema”

Muy bien, una reforma es un cambio que es consistente con las características principales que definen el sistema. ¿Qué es acabar con la guerra de Vietnam?

Nadie quiere responder… bueno, es una reforma. No hay forma alguna en que acabar con la guerra de Vietnam sea en y por sí mismo un cambio de las instituciones fundamentales. Acabar con la guerra de Vietnam es un decreto. Se ha acabado la guerra, ahora fuera. No es un cambio en la estructura institucional. ¿Qué es ganar una huelga y conseguir un mayor salario?

“Una reforma”

Sí. Muchas cosas son reformas. De hecho, casi todo es una reforma, excepto cambiar de modo fundamental las estructuras de roles que son básicas en la organización, y las jerarquías que definen el centro y los límites de la sociedad en sus cuatro esferas. Eso es lo que no es reforma. Porque eso es Revolución. Bien, ¿hay algo malo sobre las reformas? Tú eres un reformista. ¿Hay algo malo en eso?

“Los reformistas no van a por todas”

Bueno, la guerra se terminó.

“Pero tú dijiste que eso es sólo una reforma. No es un cambio”

Es un cambio, lo que no es es una revolución. Es una reforma. Pensemos un poco más sobre esto. ¿Formular esta cuestión como si sólo tuviéramos dos opciones es lo correcto? ¿Queremos tener conceptos sobre esta cuestión que nos preocupa que sólo distingan entre Reforma y Revolución, de forma que estemos a favor de una o de otra? Tenemos Reforma y Revolución. Y puedes estar a favor de las reformas o de las revoluciones. Puedes luchar por las reformas o puedes luchar por las revoluciones. ¿Eso tiene algún sentido?. No, no tiene sentido, dicho de esa manera.

“Las reformas son completamente necesarias, pero a menudo se usan las reformas para aplacar a aquellos que realmente quieren una revolución”

De acuerdo, eso pasa. Pero parece bastante claro que a menos que creas que un escenario posible es que pases de golpe del infierno al paraíso, sin pequeñas victorias como pasos en ese proceso, las reformas son importantes. En ese escenario de inmediatez, las reformas serían realmente una pérdida de tiempo. Intentemos esa noche mágica en que ocurrirá la transformación y no perdamos tiempo en nada más. Pero en cualquier escenario que no sea ése, sino que tenga una secuencia de pasos que incluye muchas luchas, la idea de llamar a alguien reformista o decir que algo es una reforma no es necesariamente peyorativo. En ese tipo de mundo, uno en que las cosas no suceden de golpe, no importa cuán revolucionario seas, debes estar a favor de las reformas porque son los bloques sobre los que construyes el cambio.

Y hay otra razón para estar a favor de las reformas. Esto es algo en que a veces la gente joven tiende a perderse, debido a la intuición de que las reformas son parte del sistema y no son intrínsecamente retos al sistema. Y entonces desarrollas una resistencia a las reformas y pronto empiezas a pensar que cualquier cosa que incluya una reforma es una forma de venderse.

Pero, ¿qué es una buena reforma? Seamos estrategas sobre el tema, ¿cuáles son las características de la victoria en una reforma que queremos tener? Una, queremos que mejore las vidas de la gente, en parte porque eso nos importa, lo cual también es bueno recordar. Pero hay otra cosa que querríamos que fuera el resultado de la victoria en una reforma.

Algún cambio tal que como resultado estés en posición de ganar más. En cierto sentido, es como tratar de ganar terreno. En otras palabras, estás ganando posibilidades de ser capaz de ganar aún más. Creo que ésta no es una cosa sin importancia.

Jesse Jackson está al frente de la Coalición Arco Iris. Pasa por New Hampshire. ¿Cuáles deberían ser sus estándares para evaluar lo que está haciendo? En otras palabras, ¿qué consideraría una victoria cuando se fuera de New Hampshire? ¿Qué debería intentar conseguir?

“Organizar a la gente. Dejar algún legado. Dejar ahí gente que tenga un movimiento propio y una mayor concienciación”

¿Y cuál es el otro posible estándar?

“Obtener votos”

Un posible estándar sería obtener votos. Y si al llegar tenías un 2% y al salir tienes un 18% . Eso es un éxito fantástico. Pero hay otro conjunto de estándares que es si cuando llegas hay un nivel determinado de organizaciones de base y de concienciación, y cuando sales hay más.

Estás preparando una manifestación contra la guerra. Estás empezando a prepararla. Quieres llevar tanta gente como puedas. ¿Por qué? Porque eso es parte de lo que eleva los costos sociales. Quieres que la gente esté tan concientizada y sea tan militante como sea posible. ¿Por qué? Por la misma razón. Así que sales a la calle, haces discursos, te relacionas, y empiezas a desarrollar unas peticiones. Y se te ocurre un eslogan muy bueno para la manifestación del 1 de mayo sobre cómo iremos a Washington, pararemos la ciudad y acabaremos con la guerra. La idea es llevar gente a Washington para que haga desobediencia civil por las calles, llenándolas, y por lo tanto “cerrando” Washington, cerrando el gobierno y acabando con la guerra. Entonces, cuando das charlas sobre el tema, para conseguir apoyos, puedes hablar de forma pausada, informativa y atrayente para intentar expresar lo que tienes en mente. O puedes hablar de forma altamente emocional sobre cerrar el gobierno y acabar con la guerra ese día, etc. ¿Qué opción escoges? Esas son opciones estratégicas. ¿Vas a usar el eslogan? ¿Tiene algún problema?

“¿Cuál es el eslogan?”

Si el gobierno no para la guerra, nosotros pararemos el gobierno. Vamos a Washington para parar el gobierno y parar la guerra. No lo recuerdo exactamente, algo así.

“Parece que podría ser problemático en que si consigues mucha gente y cortas muchas calles y la guerra no se acaba entonces mucha gente puede frustrarse”

Y si defiendes que ese eslogan puede inducir a error en una gran reunión de 400 personas que están planeando eso y todos están gritando ‘parar la guerra, parar el gobierno’, lo tendrás difícil. Una parte está diciendo que necesitamos el eslogan y la lógica facilones, necesitamos levantar pasiones. Y la otra parte está diciendo, podemos emocionarnos con los sufrimientos de la guerra, pero debemos ser claros sobre lo que estamos haciendo, estamos aumentando los costes sociales, un poco cada vez, es un proceso largo, que no acabará en un día con la guerra. Bueno, eso será difícil de comunicar a no ser que la gente tenga un sentido claro de cómo pensar sobre esas cosas. Pero creo que tienes razón. Porque, ¿qué ocurre si la gente va allí y hace todo eso y la guerra no se detiene?

“Decepción”

Si estás metido en intentar conseguir el cambio social y tus percepciones y estándares de qué significa conseguir algo nunca se satisfacen, te deprimirás. Si tus estándares de éxito son erróneos, incluso imposibles, eso es una receta para sentirse constantemente derrotado. Siempre pensarás que has perdido. Es mucho más difícil permanecer involucrado porque lo que haces parece condenado al fracaso. Y si tienes esos falsos estándares, si no sabes qué es un éxito, si los principales organizadores no comprenden bien la guerra y piensan que tan sólo es una maldita política, si vamos a Washington pensando que dejarán la guerra porque les habremos vencido, si piensas de esa forma, o si usas ese tipo de retórica, de forma manipuladora, para conseguir apoyo, para conseguir que la gente venga, porque, al fin y al cabo, quién no dejaría un domingo por la mañana para acabar con la guerra, estás minando la lógica de tu movimiento. Si haces cualquiera de esas cosas y la gente viene, y luego se vuelve a casa y ve que estuvieron ahí, que pararon la ciudad, y que no detuvieron la guerra, es frustrante. Es deprimente.

¿Cuál es la alternativa? Tu planteamiento es que vamos a Washington para elevar la concienciación, y si elevamos la concienciación y conseguimos involucrar a unas cuantas personas más y unas cuantas alianzas más y alguna infraestructura más, entonces eso es un éxito. Y la diferencia en esos enfoques es una gran parte de la diferencia entre los que continúan con el proceso a largo plazo y los que empiezan y rápidamente lo dejan. Sabiendo lo que estás haciendo, puedes ver el progreso, y sigues con ello porque estás consiguiendo algo. Pero la gente que sólo escucha la retórica, que los llevan, se frustra. Los líderes saben cómo va la cosa y piensan que ha sido un éxito, mientras los seguidores se sienten fracasados y muchos de ellos lo dejan, con lo cual tienes que conseguir más gente para reemplazarlos, etc.

“Me pregunto… es muy difícil medir las reformas. Creo que ese es uno de los problemas para mí, y para otra gente que piensa como yo. Quiero decir, ves algunas reformas y ves que no está claro que lo que llaman una reforma sea una reforma. Por ejemplo, toma un sindicato, un sindicato que intenta conseguir un aumento de $0.75 en el salario por hora. Están aguantando. Entonces viene el gran sindicato. Se libra de un par de los dirigentes más radicales y aceptan un aumento de $0.30 para los próximos cinco años. En un cierto nivel eso es una reforma. Han conseguido tomar parte del pastel por el que luchan capitalistas y trabajadores. Por otra parte, le han quitado protagonismo a la gente que estaba en la lucha desde el primer momento. Y quizá han perdido la posibilidad de lo que podría haber pasado si hubieran aguantado, quizá hubieran conseguido más de lo que buscaban. Así que pienso que es muy difícil para mí evaluar qué constituye una reforma”

Bueno, todo son reformas si consiguen cambios que no redefinan las estructuras. Pero tú quieres distinguir entre reformas. Estoy de acuerdo. ¿Qué tal si sacamos un nuevo concepto y le llamamos reforma no-reformista? Es un concepto, un nombre para una cosa que existe y a la que queremos prestar atención en nuestro pensamiento, un concepto estratégico. Se refiere a algo real que nos importa. Dibuja un nuevo contorno, remarca una nueva realidad, nos lanza en una nueva dirección. Recordad, para eso creamos conceptos, de eso se trata la teoría radical.

Una reforma no-reformista será aquella que está pensada para formar parte de un proyecto, un escenario y una trayectoria más amplios, que lleve a cambios fundamentales. Y que tiene como criterio de éxito no sólo conseguir ciertas peticiones y políticas concretas, sino también que cree las condiciones a partir de las cuales se pueden conseguir más en el futuro.

Eso es una reforma no-reformista, y una reforma reformista será una que sea lo contrario, que sea un fin en sí misma. Creo que es una distinción útil. Es una forma de pensar útil. Aclara que uno puede estar luchando por cosas que no son una revolución, pero que son parte del proceso para llegar a ella. Las reformas pueden ser parte del proceso que va consiguiendo más y más con el paso del tiempo. Creo que esa es una forma de tratar lo que estabas hablando de forma metódica, y ahora tienes que preguntarte si lo vas a hacer o no. Y habrá discrepancias sobre eso.

Toma el trabajo electoral, por ejemplo, o cualquier otra cosa. Ya sabes, las cosas de que discute la gente en los movimientos, los temas reales e importantes que discute la gente. Puedes analizar las opciones y los temas en función de este tipo de conceptos.

  • ¿Es una reforma no-reformista o una reforma reformista?
  • ¿Afecta a los grupos a los que debe afectar?
  • ¿Tiene los efectos positivos que queremos que tenga?
  • ¿Eleva los costes sociales?
  • ¿Consigue victorias que nos darán nuevos espacios en que movernos?

Eso es parte del proceso de ir de uno a otro lado del puente, de donde estamos a nuestros objetivos. Y todo eso es ser estratégico.

Creo que, en realidad, cuando describes situaciones como la batalla sindical que mencionabas, un bando sí está pensando estratégicamente, y es el de los jefes. Y el otro bando a menudo no. Están intentando conseguir alguna cosa concreta. Ya sabes, $0.75 a la hora o lo que sea. Y cuando ves resultados de ese tipo, creo que lo que ha ocurrido es que el bando estratega ha dicho, muy bien, cederemos en parte en este tema concreto, porque las condiciones nos obligan a ello, pero estamos muy preocupados en no darles a nuestros adversarios un terreno a partir del cual seguir hacia adelante. Así que se deshacen de los líderes y hacen cosas como las que decías.

Te daré un ejemplo muy claro de eso. Toma la guerra del Vietnam de nuevo. Supón que eres el gobierno. Sé estratégico desde su punto de vista, no desde el nuestro. Primero, ¿qué es lo que les preocupa de la guerra del Vietnam? ¿Qué es lo que más les preocupa?

“El efecto dominó”

El efecto dominó, el efecto real, es decir, que los vietnamitas se liberen del yugo colonial y neocolonial y establezcan una especie de ejemplo que inspire a otros a hacer lo mismo. Así que si van a perder la guerra, ¿qué es importante que hagan?

“¿Destruir el dominó?”

Diciéndoles así a todos los que están mirando: Muy bien, quizá puedan ganarnos en algún sentido técnico de la palabra. Quizá puedan librarse de nosotros hasta cierto punto, pero cuando se hayan librado de nosotros estarán viviendo en la luna. No quedará nada. Ese es el mensaje que quieren enviar. Así que los últimos bombardeos de la guerra son los peores de todos. Y no sólo eso, además de las otras cosas, vas allí e intentas inflamar todas las pasiones raciales que puedas. Divide y vencerás. Haces eso de forma literal en Vietnam, en Laos y en Camboya, de forma que cuando se despeje el horizonte todo lo que quede sea hostilidad y destrucción. Incluso dejas bombas bajo tierra para que sigan explotando durante treinta años más.

O en el caso de Cuba, se te joden los planes represivos y salen a la luz, estructuralmente, así que, ¿qué haces? Si examinas el terrorismo contra Cuba y en el mundo entero, y haces un montón con todos los actos terroristas del mundo excepto los que van contra Cuba y otro montón con los actos terroristas del mismo periodo, desde la revolución cubana hasta ahora, dirigidos a Cuba, bueno, no sé qué montón será más grande. Pero estará bastante igualado. De hecho creo que la pila contra Cuba es mayor. Bien, ¿por qué? Porque los cubanos, por una serie de razones, consiguieron sacudirse el yugo. No hicieron exactamente lo que a mí me hubiera gustado ver, pero eso fue porque, básicamente, en su caso, no pudieron. No tuvieron los medios. Pero si tú eres los EE.UU., no puedes dejar que la sociedad emergente sea demasiado buena.

Los efectos de los ejemplos son desastrosos. No es que te preocupe que los cubanos envíen algunas personas a Guatemala. Te preocupa que los guatemaltecos miren a Cuba y digan, coño, nosotros podemos hacer lo mismo, y den la bienvenida a los pocos cubanos que vengan y sean receptivos, e, incluso sin los cubanos, empiecen a luchar por ellos mismos. Así que vas a hacer todo tipo de cosas para hacer que Cuba sea una imagen menos agradable.

Tomemos el caso de un tema sindical general. Si se establece que los sindicatos son un derecho, si el movimiento sindical gana el derecho a sindicarse, ¿van a decir los capitalistas, joder, mierda, hemos perdido? No. Ahora hay un nuevo terreno de juego. Hay un nuevo terreno en el cual, mierda, tienen sindicatos, pero haremos lo más que podamos para que los sindicatos sean menos buenos de lo que podrían ser, etc. Tenemos que ser tan buenos estrategas como ellos.

A algunos en la izquierda no les gusta ser estratégicos. Creen que nos corrompe. Quieren que juguemos limpio. Lo que quieren es una especie de baloncesto socialista (un deporte que nos inventamos en los sesenta). En este juego no te importa ganar, sino la calidad del juego. Juegas para que todos los demás jueguen mejor y se lo pasen bien, incluso tus oponentes. Pasas la pelota no para ganar, sino para aumentar la calidad de la experiencia y el placer de los que participan. Bueno, si jugamos a baloncesto socialista contra el capital mientras intentamos conseguir $10 de salario, o lo que sea, nos van a joder vivos. Porque ni tan sólo sabemos dónde está el aro. Eso es lo que hacemos muy a menudo, me parece. No tenemos argumentos coherentes sobre nuestros objetivos y nuestros métodos, y no nos tomamos seriamente lo viles que son nuestros oponentes, ni hacemos lo necesario para ganar, y volver a ganar y volver a ganar.

Si jugáis al ajedrez, quizá la analogía lo aclare. Muchos juegan de forma reflexiva. No tienen ningún plan, sólo una reacción a cada movimiento. Es una reacción inmediata tras otra (esto me parece bien, aquello me parece bien) pero los movimientos no son parte de un plan y pierdes. Y eso es lo que hacemos a menudo.

Un plan verdadero es una comprensión de quienes deben ser nuestros aliados, qué tipo de organización debemos crear, qué tipo de métodos debemos usar para ganar una secuencia de reformas no-reformistas, etc.

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