La política de Estados Unidos en el Medio Oriente • Chomsky

Texto de la charla presentada en el Palacio UNESCO, Beirut, Líbano, May 25, 2010

Se acuerda muy comúnmente en los círculos de la política exterior que hay dos problemas mayores en la política exterior americana hoy. Uno es la amenaza de Irán y el segundo es le conflicto sin resolver entre Israel y Palestina. Preguntas surgen sobre cada uno de estos problemas.

Con respecto a Irán, la primera pregunta que surge es, “¿Cuál es exactamente la amenaza Iraní?” Con respecto a Israel/Palestina, la pregunta obvia es, “¿Por qué no se resuelve?”

De hecho, hay muchos problemas en el mundo en los que es difícil incluso imaginar una solución, pero éste resulta ser particularmente sencillo. Hay el casi universal acuerdo en cuál debiera ser la solución, respaldada por la Liga Árabe, por la Organización de Estados Islámicos, incluido Irán, por Europa, por las Naciones Unidas, por la ley internacional, de hecho, por todos en esencia. Así que ¿Cómo es que no se soluciona? Esa es la segunda pregunta.

Bueno, hay algunas respuestas directas a esas preguntas, pero no entran en la discusión dentro de la ideología o la doctrina occidental, y las respuestas que sean tan simples se encuentran muy lejos de las convenciones generales. Así que permítanme decir algunas palabras sobre ellas.

Con respecto a la amenaza de Irán, hay respuesta muy autorizada provista por reportes militares y de inteligencia del Congreso en Abril del 2010. Dicen que la amenaza de Irán no es militar. Irán, virtualmente no tiene capacidad militar ofensiva. Su gasto militar es muy leve, por supuesto una fracción minúscula del gasto de EE.UU, pero, también bastante bajo para el estándar regional. Señalan que el objetivo de la estrategia militar Iraní es defender las fronteras del país en caso de ser atacados para retrasar las fuerzas invasoras los suficiente y permitir un acuerdo negociado.

Discuten la cuestión de si Irán está desarrollando armas nucleares y dicen que, si las están desarrollando, lo que no saben, el objetivo sería disuasorio para prevenir un ataque en Irán. Esa es básicamente la historia.

¿Cuál es entonces la amenaza? Bueno, la amenaza también es explicada. La amenaza principal es que Iran está comprometida en desestabilizar a sus vecinos. Está tratando de aumentar su influencia en los países cercanos, particularmente en Irak y Afganistán.

Los EE.UU por supuesto, están inmiscuidos en Irak y Afganistán pero no es desestabilización. Eso es estabilización. Los EE.UU están ahí para aumentar la estabilidad y, si Irán trata de tener influencia en países vecinos, eso es desestabilización. Ahora eso es terminología standard en literatura y discusión de política exterior. Digo, llega al punto en que el ex editor de Relaciones Exteriores (Foreign Affairs), el hombre que establece la agenda, fue capaz de decir sin mosquearse, y sin reacción de nadie, que Estados Unidos tenía que desestabilizar el gobierno de Chile bajo Allende… tenía que desestabilizar y derrocarlo y establecer a un dictador, a fin de lograr la estabilidad, y es el mismo problema con respecto a Iran. No sigue órdenes y por lo tanto, está desestabilizando la situación regional.

Hay otro problema con Irán, concretamente, le da apoyo al terrorismo. Así que por ejemplo, pueden creer que hoy están celebrando el Día de la Liberación Nacional, en términos de la doctrina Occidental, lo que están celebrando es el éxito del terrorismo y de hecho, el éxito de la agresión contra Israel en el sur del Líbano… agresión Iraní… Así que están celebrando la agresión iraní contra Israel en el sur del Líbano y su éxito, y celebrando a terroristas y al terrorismo (citando al alto oficial del Partido Laborista Israelí, Ephraim Sneh). No es el día de la Liberación. Tienen que entender cómo interpretar estas cuestiones correctamente si quieren ingresar al esquema del discurso imperial. Esto no es solamente EE.UU e Israel. Es también Europa Occidental. Hay algunas pocas excepciones. Así que esa es la amenaza de Irán.

La descripción no es incorrecta. Irán no sigue órdenes. Está tratando de mantener su soberanía. Esto es bien independiente de lo que cualquiera piense de su gobierno. Podéis tener el peor gobierno del mundo pero ese no es el problema aquí. A los EE.UU no les importa que el gobierno sea de una manera o de otra. Quieren que siga órdenes para mejorar la estabilidad. Esa es la amenaza Iraní.

¿Qué hay de Israel y Palestina?

Bueno, hay una versión oficial de ese conflicto también. Lo ven cada día en los diarios. Estados Unidos es un mediador honesto y un árbitro neutral tratando de juntar a las dos partes que son irracionales y violentas. No se ponen de acuerdo y Estados Unidos está tratando de llegar a un acuerdo en el conflicto entre los dos.

Por ello hay charlas indirectas donde los EE.UU median entre los dos oponentes irracionales, los palestinos y los israelíes.

Esa es la versión oficial. La pueden leer todos los días. También está la realidad. No voy a repasar toda la historia pero los hechos básicos están claros.

En 1967 Israel conquistó los Territorios Ocupados y hubo una resolución del Consejo de Seguridad llamando a un acuerdo sobre el conflicto, UN 242 que todos concuerdan es el fundamento para el acuerdo político.

Bueno, en 1971, cuatro años más tarde, el presidente Sadat de Egipto ofreció a Israel un tratado de paz completo, sin nada para los palestinos. A cambio, retirada total de los territorios ocupados y sólo le importaba el Sinaí. Jordania hizo una oferta similar un año más tarde. Israel tenía que tomar una decisión. ¿Van a elegir, seguridad o expansión? Un tratado de paz con Egipto significa seguridad. Egipto era por supuesto la mayor fuerza militar árabe. Pero en aquél entonces estaban afanados en expandirse sobre le territorio egipcio… el Sinaí, Sinaí del nordeste, para establecer una ciudad y colonias y así. Tomaron lo que pienso fue la decisión más determinante de la historia del país. Decidieron preferir la expansión a la seguridad así que rechazaron la oferta de paz. Ahora la pregunta crucial siempre es: ¿Qué es lo que el amo va a hacer? Entonces, ¿Qué va a decidir Washington? Y hubo una batalla burocrática en Washington sobre esto. Henry Kissinger ganó la batalla interna y estaba contra las negociaciones. Estaba a favor de lo que llamó “tablas”, sin negociación. Así que respaldó la decisión de Israel de elegir expansión por sobre seguridad y que llevó muy pronto a la guerra de 1973, la guerra de Octubre. Era algo muy cercano para Israel e Israel y Estados Unidos reconocieron que no podían simplemente ignorar a Egipto.

Entonces empezó un largo período de interacción diplomática desembocando en Camp David un par de años más tarde, cuando los Estados Unidos e Israel esencialmente aceptaron la propuesta de Sadat de 1971. Esto es considerado, en la doctrina occidental, una gran victoria diplomática para el presidente Carter y Henry Kissinger. De hecho fue una catástrofe diplomática. Lo podrían haber aceptado en 1971 y el costo de negarse fue una guerra muy peligrosa y cercana a la guerra nuclear, Mucha miseria y sufrimiento. De hecho lo que Estados Unidos e Israel tuvieron que aceptar en Camp David fue en parte, desde su punto de vista, más duro que la oferta de Sadat de 1971, porque, para ese entonces, el problema de los derechos nacionales de Palestina había entrado a la agenda internacional por lo que tuvieron que aceptar, al menos en las palabras, alguna forma de derechos nacionales Palestinos en los territorios de los que Israel debía retirarse.

Entretanto, en el período en cuestión, en 1976 hubo otro evento crucial. En 1976, los estados árabes mayores, Egipto, Siria, Jordania y otros, llevaron al consejo de Seguridad una resolución llamando a un arreglo del conflicto en términos de UN 242 –toda la sintaxis relevante de 242 con sus garantías de derechos y demás, pero con un agregado: un Estado palestino en los territorios ocupados. Israel rehusó asistir a la sesión. Los Estados Unidos vetaron la resolución. Vetó una similar en 1980.

Ahora, cuando los Estados Unidos vetan una resolución, es un doble veto. Primero que todo, no ocurre, y en segundo lugar, se lo veta de la historia. Así que que si miras incluso en el registro erudito se lo menciona raramente y ciertamente no hay nada en los medios o en el debate público. Los eventos que acabo de describir no ocurrieron. No se encuentran. Uno tiene que buscar muchísimo para encontrar una referencia de ellos. Esa es una de las prerrogativas de un poder Imperial. Puedes controlar la historia mientras tengas una clase intelectual sumisa, la que Occidente tiene. No voy a pasar por el resto de la historia pero sigue casi del mismo modo.

Hasta el presente, los Estados Unidos e Israel están fuera del mundo. Con raras y temporarias excepciones, siguieron bloqueando el acuerdo político que tenía el apoyo casi universal, lo que significa que si hubiera un diálogo indirecto serio hoy, llevado adelante quizás por Marte, entonces los dos antagonistas que serían presentados serían los Estados Unidos y el mundo. Podríamos tener diálogo indirecto entre ellos y si llegasen a un acuerdo, habría un arreglo de este problema. Bien, esto es un dato factual. Por supuesto, los hechos históricos son siempre más complejos que la simple descripción pero estos son hechos básicos. No son controvertibles. No hay dudas serias sobre ellos pero no son parte del lenguaje general sobre estos temas porque conducen a las conclusiones equivocadas, por lo tanto, son excluidos. Si hablo sobre esto en el Oeste en la mayoría de lugares, las palabras son casi incomprensibles. No es único de este caso, revela el extraordinario poder de la ideología imperial. Inclusive los más simples, más obvios, los más cruciales hechos son invisibles si no están de acuerdo con las necesidades del poder.

De ningún modo soy la primera persona en hablar de esto. George Orwell escribió sobre ello por ejemplo. Estaba discutiendo cómo en Inglaterra -una sociedad libre- ideas impopulares se pueden suprimir sin el uso de la fuerza, sólo por la voluntad, y dio algunas razones. La más importante era una buena educación. Dijo, si tienes una buena educación, tienes inculcado en ti la convicción de que hay ciertas cosas que no deberían decirse –o incluso pensarse para el caso–. Este ensayo suyo no es muy conocido porque no fue publicado, tal vez demostrando su tesis. Esto debía ser la introducción a su libro Rebelión en la Granja. Todo el mundo leyó Rebelión en la Granja. Es sobre un estado totalitario, el enemigo totalitario y sus modos malignos. Pero, para evitar un exceso de autosatisfacción, Orwell escribió una introducción hablando de la Inglaterra libre. No fue publicada. Se la encontró muchos años más tarde en sus trabajos inéditos. No es su mayor ensayo, pero su punto es básicamente correcto. Se puede suprimir ideas impopulares sin el uso de la fuerza, y una buena educación es un medio eficaz para lograrlo. Bien, a menos que seamos capaces de pensar los pensamientos que han sido desterrados por la ideología imperial, la comprensión de lo que está pasando va a ser muy difícil de alcanzar.

Volveré sobre estos dos problemas cruciales de la política exterior pero antes déjenme agregar un poco de historia sobre lo que pienso es el contexto pertinente. Los Estados Unidos son, desde ya, la fuerza dominante en temas internacionales y lo han sido desde la Segunda Guerra Mundial. Es muy importante comprender que hay numerosos aspectos de la historia de EE.UU que afectan políticas hasta el presente y creo que no son consideradas lo suficiente.

Un hecho es que los Estados Unidos son una sociedad Colonial-de-colonos. El colonialismo de colonos es con mucho el peor tipo de imperialismo porque destruye o elimina a la población nativa. Parte de la razón, pienso, para la más o menos consciente identificación con Israel en los Estados Unidos es el reconocimiento de que Israel está prácticamente reviviendo nuestra historia de sociedad colonial-de-colonos. Nos deshicimos de una población indígena e Israel ha estado haciendo algo similar.

Hay muchas ironías incluidas en esto. Los primeros colonos se veían a sí mismos como los hijos de Israel. Habían regresado a la tierra prometida. Estaban unidos por un principio que recorre la historia americana hasta el presente. Se llama Providencialismo. Estábamos realizando la voluntad de Dios. Cualquier cosa que hagamos, estamos realizando la voluntad de Dios. Si exterminamos a los nativos, debe ser la voluntad de Dios. Tratamos de hacer el bien, por supuesto, tratamos de ser benevolentes pero a veces los designios de Dios son misteriosos. Pueden leer debates de judiciales de la Suprema Corte que estaban muy sorprendidos de que los indios estuvieran siendo exterminados —como lo expresaron, eran como hojas de otoño desprendiéndose— y la voluntad inescrutable de Dios está llevando a esta consecuencia desafortunada. Somos benevolentes y trabajamos para mejorar su situación y para ser gentiles con ellos, pero de alguna manera se están aniquilando.

El estado de Massachusetts fue uno de los primeros establecido por colonos ingleses. Se les dio salvoconducto con el propósito de la benevolencia hacia la población indígena, ayudar a la población indígena, recatarlos del paganismo. Ese era el objetivo del Commonwealth. De hecho, la colonia tenía un gran escudo con una imagen que ilustra su objetivo. La imagen muestra a un indio como un pergamino saliendo de su boca y en el pergamino dice: “vengan aquí y ayúdennos” y los colonos estaban tratando de ayudarlos. Hoy a eso se lo llama intervención humanitaria. Llegan para ayudarlos pero, por alguna razón, se aniquilan como las hojas de otoño por la inescrutable voluntad de Dios que está más allá de nuestra comprensión.

Bien, otro hecho crucial sobre los Estados Unidos es que fue fundado como un Imperio, explícitamente. El padre de la patria, George Washington, definió a los Estados Unidos como un imperio niño, en sus palabras, y sus colegas asintieron. El más libertario de los padres fundadores, Thomas Jefferson, predijo que las colonias recientemente liberadas se expandirían por todo el hemisferio. Crearían un hemisferio libre donde no habría pieles rojas, ni negros ni latinos. Los pieles rojas, los indios, serían expulsados o se desintegrarían o desaparecerían. A los negros se los necesitaba de alguna manera momentáneamente para la esclavitud pero, cuando la esclavitud terminara, volverían adonde pertenecían a África y más tarde Haití. En cuanto a los latinos del sur, son una raza inferior si bien que serían barridos por la raza superior de los anglosajones. Citando a un historiador académico de primer orden en este tema, Jefferson imaginó a los Estados Unidos como el hogar de pululantes millones que inmigrarían y reproducirían su especie en todos sitios del Norte y Sur América desplazando, no solamente a los indígenas pieles rojas, pero también a la población latina, creando un continente que sería americano de sangre, idioma, costumbres e ideología política. Bien, ese era el objetivo. No fue completado del todo pero fue completado de una manera u otra. A lo largo del siglo XIX, los Estados Unidos establecieron lo que hoy se llama su territorio nacional. Eso significó exterminar a la población indígena como fue reconocido por los líderes más honestos, conquistando medio México y varios otros, no son actos muy agradables.

Los historiadores del imperialismo a veces hablan de lo que llaman la falacia del agua salada. La falacia del agua salada significa que se considera imperialismo solamente si es a través de agua salada. Así que si el río Mississippi hubiese sido tan amplio como el mar irlandés, entonces hubiese sido imperialismo pero, como es más discreto, no se llama imperialismo. Pero la gente que llevó a cabo la conquista no se engañaba. Comprendieron que era imperialismo fuese a través de agua salada o no y estaban muy orgullosos del logro imperial en establecer el territorio nacional. Hacia el fin del siglo se enfrentaban al agua salada y se expandieron a la conquista de Cuba, Puerto Rico, Hawai, y así, y siguieron conquistando las Filipinas matando cientos de miles de personas, pero siempre con la mayor de las benevolencias. Era nada menos que puro altruismo. Lágrimas vienen a tus ojos leyendo las odas a la benevolencia de esas conquistas, características que son, nuevamente, casi universales en la práctica imperialista. Es difícil encontrar un poder imperial que no haya implementado una postura del mismo tipo.

Hacia la Primera Guerra Mundial, se empezaba a reconocer que el petróleo iba a ser un recurso fundamental en el esquema del mundo a venir, así que Woodrow Wilson pateó a los ingleses de Venezuela, un productor mayor de petróleo y tomó el poder y apoyó a un dictador sin escrúpulos. Eso siguió por un largo tiempo después de Wilson. En unos pocos años, Venezuela era el mayor exportador de petróleo del mundo. EE.UU era el mayor productor pero Venezuela era el mayor exportador la dirección de las corporaciones de EE.UU y así siguió.

En el Medio Oriente, se entendió hacia los 20 que era una fuente de energía enorme así que los EE.UU intervinieron ahí y lograron participar en la concesión que era mayormente Inglesa y Francesa, pero los EE.UU eran lo bastante poderosos para controlar parte de la concesión. Durante la Segunda Guerra Mundial, hubo de hecho una pequeña guerra sucediendo entre los Estado Unidos e Inglaterra para decidir quién controlaría Arabia Saudita. Esto se vislumbró como un premio futuro y por supuesto EE.UU ganó ese conflicto y se lo agenció. Hasta la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos no era un jugador importante en termas internacionales. Controlaba el hemisferio occidental y tenía algunas incursiones en el pacífico, pero los actores principales en asuntos internacionales eran principalmente, Inglaterra, y en segundo lugar, Francia. Pero la segunda guerra mundial cambió eso. Estados Unidos tenía por lejos la economía más grande del mundo. De hecho eso era cierto un siglo antes, pero no era el actor principal en asuntos internacionales. La Segunda Guerra Mundial cambió eso y estaba claro que iba a emerger de la guerra como la mayor potencia mundial. Los estrategas del departamento de estado de Roosevelt y del Consejo de Relaciones Exteriores lo comprendieron. Tuvieron extensas reuniones hasta el fin de la guerra, de 1939 a 1945, para planear el mundo de la pos guerra, un mundo en el que EE.UU sería el poder dominante. Sus planes eran bien importantes y de hecho, fueron implementados casi como los describieron. El mayor concepto que desarrollaron fue lo que llamaron el Área Grande (Grand Área). El Área Grande sería controlada por completo por los Estados Unidos. Incluiría el hemisferio Occidental, por supuesto, todo el Extremo Oriente, y el ex Imperio Británico, incluyendo los recursos energéticos del Medio Oriente. Por lo menos esto debía ser parte del Área Grande.

Ahora, en las primeras etapas de la guerra, asumieron que Alemania emergería de la guerra como una potencia europea de modo que habrían dos mundos, el mundo de EE.UU en control del Área Grande y los alemanes en control de parte de Europa y Asia. Para cuando los rusos empezaron a rechazar las tropas alemanas después de Stalingrado, fue evidente que Alemania no sobreviviría a la guerra y el concepto del Área Grande fue expandido para incluir lo más posible de Eurasia, por lo menos la sustancia, la sustancia económica, política y social de Eurasia, mayormente Europa Occidental, por lo menos eso.

De hecho, hubo planes para ir más allá. Los ingleses estaban empezando a planear hacia 1943 un período de pos guerra en el cual los aliados atacarían Rusia de inmediato y la destruirían. Winston Churchill estaba particularmente decidido a ello. En efecto, en Mayo de 1945, cuando la guerra formalmente terminó y dio órdenes planes de guerra para lo que se llamó Operación Impensable:

la Wehrmacht, el Ejército Alemán, respaldado por la Real Fuerza Aérea y la fuerza aérea Americana atacarían Rusia y la destruirían.

Nunca se implementó pero era el objetivo. El objeto explícito de la bomba atómica era el de “Someter a los rusos”. Esas fueron las palabras del general Leslie Groves que estaba a cargo del proyecto Manhattan que desarrolló la bomba. En resumen, vamos a someter a los rusos y no hay nada que puedan hacer al respecto.

Había la esperanza de expandir el Área Grande a un área global. Bueno, no sucedió del todo tampoco pero se aproximó bastante.

¿Qué hay del Medio Oriente?

Se comprendió que las reservas de energía del Medio Oriente eran críticas para el control mundial. Francia fue expulsada del área, los británicos fueron reducidos gradualmente a un socio menor, y los EE.UU emergieron como la fuerza dominante en el control del petróleo del Medio Oriente, en consecuencia, se esperaba, del mundo.

Ahora, Europa Occidental era parte del Área Grande pero siempre se comprendió que tarde o temprano Europa podría seguir un camino independiente quizás siguiendo la visión de De Gaulle de una Europa desde el Atlántico hasta los Urales y algo se debía hacer para evitar eso. Bueno, varias cosas se hicieron. Una de ellas se llamó OTAN. Uno de sus objetivos principales es el de asegurar que Europa estaría contenida en una alianza militar dirigida por EE.UU. Eso lleva a consecuencias hasta el presente. Esta preocupación de que Europa pudiese volverse independiente es algo teñido de un cierto grado de condescendencia. Hace apenas unos días, de hecho, el presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, el grupo gubernamental principal de relaciones exteriores, Richard Hass, escribió un artículo titulado, “Adiós a Europa”. Europa, el dice, ha dejado de ser un poder de alto nivel en asuntos internacionales y la razón es que no es lo bastante violento. Se está negando a proveer tropas para controlar al mundo en un nivel adecuado así que, “Adiós a Europa”. Se puede hundir en el olvido. Nadie cree realmente eso, pero eso está en el trasfondo. Bien, a través de una especie de versión oficial de todo ese período está la Guerra Fría. ¿Y qué era la Guerra Fría?

Puedes fijarte en la ideología o puedes  fijarte en hechos, sucesos. Los sucesos de la Guerra Fría son muy claros. Los sucesos principales de la Guerra Fría fueron la intervención y subversión constante en el ámbito del Área Grande, siempre con la justificación de que nos estábamos defendiendo de lo que John F. Kennedy llamó la conspiración monolítica y despiadada para controlar el mundo, así que por eso tenemos que intervenir. Los rusos hicieron lo mismo en sus dominios más pequeños. De hecho, la guerra fría fue bastante un compacto tácito entre la gran superpotencia y la pequeña superpotencia en la cuál cada uno era prácticamente libre de hacer lo que quería en sus propios dominios, Rusia en Europa del Este, EE.UU en cualquier otra parte, haciendo uso de la amenaza del enemigo. A veces se salió de control y estuvo muy cerca de la guerra nuclear terminal pero, básicamente, esa fue la estructura de la Guerra Fría.

Hay otro principio que debiera ser tenido en mente que es uno de los principios operativos mayores en asuntos internacionales hasta el día de hoy y es lo que podemos llamar el principio de la Mafia. Los asuntos internacionales se manejan muy parecido a la Mafia. El padrino no permite desobediencia. Esto es bastante explícito en el planeamiento del Área Grande aunque no con esas mismas palabras.

En el Área Grande EE.UU debía tener “poder incuestionado” con “supremacía militar y económica” y asegurando a la vez “limites a cualquier ejercicio de soberanía” por estados que puedan interferir con sus designios globales. Este es el principio mafioso. De hecho, esa es la amenaza Iraní. Están tratando de ejercer soberanía y eso no está permitido bajo el principio mafioso. No puedes permitir independencia. Tienes que tener obediencia, y es comprensible. Si alguien es desobediente, tal vez algún país pequeño o en la mafia algún encargado menor, si se sale con la suya, otros pueden creer que lo pueden hacer también y muy pronto tienes lo que Henry Kissinger llamó un virus que esparce el contagio, tienes que matar el virus e inocular a todo el mundo imponiendo dictadura brutal y así. Esto es una parte central de la historia de la Guerra Fría. Si te fijas de cerca, ves que a eso se resume.

Bueno, entretanto el Área Grande se estaba volviendo más diversificada. En 1950, al final de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos tenían literalmente la mitad de la riqueza del mundo y una seguridad y poder inimaginables. Para 1970, eso se había reducido a un 25% de la riqueza mundial, lo que sigue siendo colosal pero mucho menos que el 50%. Los países industriales se habían reconstruido y se había producido la descolonización. El mundo se estaba volviendo lo que se llamó tripolar. El sistema Norteamericano centrado en EE.UU, Europa basada principalmente en Alemania y Francia y la economía en desarrollo del Nordeste de Asia centrada en Japón. Hoy se volvió más diversificado. La estructura se está volviendo más compleja y mucho más difícil de controlar. América Latina, por primera vez en su historia se está moviendo hacia un grado de independencia. Se desarrollan contactos Sur/Sur. Así China es ahora el principal socio comercial de Brasil. También China está penetrando en la región crucial del Oriente Medio y contratando y llevándose el petróleo.

Hay muchas discusiones en los círculos de política exterior sobre un cambio en el sistema global de poder con China e India volviéndose las nuevas grandes potencias. Esto no es correcto. Están creciendo y desarrollándose pero son países muy pobres. Tienen problemas internos enormes.

Hay sin embargo un cambio en el poder global: es de la fuerza de trabajo global al capital privado.

Hay un centro asiático de producción con China como su centro, extensamente, una usina de montaje para los países asiáticos más desarrollados de los alrededores –Japón, Singapur, Taiwan, Korea del Sur– que producen tecnología sofisticada, partes y componentes y los mandan a China donde son ensamblados y enviados a Estados Unidos y Europa. Las corporaciones de EE.UU están haciendo lo mismo. Producen exportables de alta tecnología para China donde son ensamblados y los compras en casa, como un iPod o una computadora, algo así.

Se llaman exportaciones chinas pero eso es muy engañoso. Lo puedes ver claramente si te fijas en las estadísticas concretas. Así que hay mucha preocupación sobre la deuda de EE.UU. Bueno, de hecho la mayor parte de la deuda de EE.UU es tenida por Japón y no por China. Hay preocupación por el déficit comercial. Compramos tanto más de China que lo que exportamos a ellos. Entretanto el déficit con Japón, Korea del Sur y Taiwan se reducen. La razón es que Japón, Korea del Sur y Taiwan y demás están proveyendo materiales a China para que ellos los ensamblen. Estos son contabilizados en Estados Unidos como importaciones desde China, pero es completamente engañoso.

Es el centro de producción asiático que se está desarrollando y las corporaciones de EE.UU y las economías avanzadas de la región están profundamente comprometidas con él. Entretanto, la parte de la riqueza global de la fuerza de trabajo está declinando. De hecho, declina incluso más rápido en China en relación a la economía que en cualquier otra parte. Así que cuando miramos al mundo con realismo, hay un cambio de poder global pero no es un cambio al poder Chino/Indio desplazando a los Estados Unidos. Es un cambio desde los trabajadores en todas partes del mundo al capital transnacional. Se están enriqueciendo. Esencialmente es una vieja historia pero está tomando nuevas formas con la disponibilidad de la fuerza global de trabajo. El capital es móvil y el trabajo no lo es. Tiene consecuencia obvias.

Ahora todo esto está bien para las instituciones financieras y los gerentes corporativos y CEO`s y cadenas de distribución, pero es muy dañino para las poblaciones. Esto es parte de la razón para muchos problemas sociales importantes dentro de los Estados Unidos. No tengo tiempo para detallarlos.

Para obtener algo de comprensión en política global un lugar en dónde mirar es en el planeamiento del Área Grande durante la segunda guerra mundial y su implementación. Otro lugar donde mirar es en el final de la guerra fría.

El final de la guerra fría

Entonces ¿Qué pasó al final de la guerra fría? En 1989 cuando el muró cayó y la Unión Soviética colapsó, no hubo más Guerra Fría. ¿Qué pasó? El presidente de los Estado Unidos en ese entonces era George Bush, el primer George Bush, y la administración Bush inmediatamente produjo nuevos planes para hacerse cargo del sistema Post Guerra Fría. El plan, en breve, era que todo debía permanecer como era antes pero con nuevos pretextos. Así que tiene que seguir habiendo una enorme fuerza militar pero no para defendernos de los rusos, porque no están más. Ahora más vale, era para defendernos – estoy citando – contra la “sofisticación tecnológica” de potencias del tercer mundo. No se supone que se rían. Por eso necesitamos una enorme fuerza militar y, si son personas bien educadas, siguiendo el principio de Orwell, no se rían. Digan “Sí, necesitamos defendernos de la sofisticación tecnológica de las potencias del tercer mundo”. Eso es un eufemismo para industria de alta tecnología. La industria de alta tecnología no se desarrolla simplemente por los principios del mercado libre. El sistema corporativo puede proveer más elección para el consumidor pero la alta tecnología se desarrolla sustancialmente en el sector estatal: computadores, la Internet y demás. Se hace comúnmente bajo pretexto de defensa. Pero con el fin de la Guerra Fría, aún tenemos que mantener la “base industrial de defensa”. Ese es el objetivo del estado: mantener la industria de alta tecnología.

¿Qué hay de las fuerzas de intervención? Bueno, las mayores fuerzas de intervención están en el medio oriente donde están las fuentes de energía. Los planes Post Guerra Fría decían que se debían mantener esas fuerzas de intervención dirigidas al Medio Oriente, y luego vino una frase interesante: donde los problemas serios “no se podían tirar en la entrada del Kremlin”.. Los problemas en otras palabras no eran causados por los rusos. En otras palabras, calladamente, habíamos estado mintiéndoles durante 50 años pero ahora las nubes se desvanecieron y tenemos que decirles las verdad, en parte al menos. El problema nunca fue ruso. Era lo que se llama nacionalismo radical, nacionalismo independiente que está buscando ejercer soberanía y control de sus recursos. Ahora, eso es intolerable en todo el mundo por el principio mafioso. No puedes permitir eso, Eso sigue ahí así que todavía necesitamos fuerzas de intervención. Lo mismo en Latinoamérica, lo mismo en todas partes aunque no hayan rusos.

Bien, ¿qué hay de la OTAN? Ese es un caso interesante. Si creías todo lo que leíste durante los años de la Guerra Fría, habrías concluido que la OTAN tendría que haber desaparecido. Se suponía que la OTAN estaba para proteger a Europa de las hordas rusas. ¿Ok? No más hordas rusas. ¿Qué pasó con la OTAN? Bueno, lo que pasó fue que la OTAN se expandió. Se está expandiendo ahora mismo. Los detalles son bien conocidos. Son estudiados bien por buenos académicos. Gorbachev, el premier ruso, hizo una concesión notable. Acordó dejar que una Alemania unificada se uniera a la OTAN, una alianza militar hostil. Es muy notable. Alemania sola había virtualmente destruido a Rusia dos veces en un siglo. Ahora, estaba permitiéndole rearmar una alianza con los Estados Unidos. Por supuesto había un quid-pro-quo. Pensó que había un acuerdo de que la OTAN se volvería una organización más política.

De hecho, esto le fue prometido por la administración Bush. La OTAN sería una organización más política y no se expandiría “ni una pulgada hacia el Este”. Esa fue la frase que fue usada. No se expandiría en Alemania del Este y ciertamente no más allá. Bueno, Gorbachev fue ingenuo. Aceptó ese acuerdo. No se dio cuenta de que la administración de Bush no lo había puesto por escrito. Era sólo un acuerdo verbal, un acuerdo de caballeros, y, si tenés algo de cordura, no hacés acuerdos de caballeros con superpotencias violentas. Gorbachev se enojó mucho cuando descubrió que el acuerdo era inservible.

Cuando la OTAN empezó de inmediato a expandirse en el Este, recordó el acuerdo y Washington señaló que no había nada por escrito, lo que es cierto. No había nada por escrito. La OTAN se expandió hacia el Este. Se expandió en Alemania del Este muy rápidamente y, en los años de Clinton, se expandió incluso más en Europa del Este… más tarde mucho más. Actualmente, la secretaría general de la OTAN explica que la OTAN debe expandirse más aún. La OTAN debe responsabilizarse de controlar todo el sistema global de energía, eso significa tuberías, líneas marítimas y fuentes. Apenas hace unas semanas hubo una reunión internacional encabezada por Madeleine Albright, secretaria de Estado bajo Clinton. Emitieron planes llamados OTAN 2020 y dijeron que la OTAN se debe preparar para operar mucho más allá de sus límites, lo que quiere decir que debe volverse una fuerza de intervención militar de EE.UU en todo el mundo. Así que eso es la OTAN, ya no más para defendernos de Rusia sino que su verdadero propósito es controlar el mundo entero.

Bien, déjenme decir unas pocas palabras sobre el conflicto Israelí-Palestino que se desarrolló en este contexto. Dije unas pocas palabras sobre la historia. El dato básico es el de un rechazo casi total, si negación a unirse al acuerdo general de un acuerdo político que tuviera sentido. Hubo una excepción importante, una excepción muy interesante. Al final de este período, en el año 2000, Clinton reconoció que las propuestas que él e Israel habían presentado en Camp David habían fallado. Reconoció que aquellas no podrían haber sido aceptables para ningún palestino, por lo tanto, cambió las propuestas. En Diciembre del 2000 presentó lo que llamó sus parámetros, un modelo general para un acuerdo. Era vago pero valía la pena presentarlo. Dio entonces un discurso en el que dijo que las dos partes habían aceptado los parámetros y las dos partes habían expresado reservas. Luego se encontraron, Israel y Palestina, en Taba, Egipto, en Enero para tratar de resolver sus desacuerdos y llegaron muy cerca de un acuerdo total. En la última conferencia de prensa conjunta dijeron que con un poco más de tiempo podrían haber llegado a un acuerdo completo. Bien, Israel abortó las negociaciones y así terminó todo. Esto te muestra algo.

Te muestra que cuando los EE.UU impulsan a los dos lados para unirse al mundo para permitir un acuerdo político, bastante en la línea del consenso internacional, puede ocurrir. Ha ocurrido mucho desde el 2001 pero pienso que esos principios permanecen. Pienso que es muy llamativo cómo la gente que escribe la historia se conduce con esto. Así uno de los principales libros sobre la negociación por Dennis Ross, el jefe negociador de Clinton. Da un recuento detallado de todos los esfuerzos de Estados Unidos, el árbitro neutral, el negociador honesto, para reunir a los dos lados y concluye al final, falló y fue todo culpa de los palestinos. Rechazaron todo. Ross muy cuidadosamente termina este libro en Diciembre del 2000 justo antes de que su tesis primaria fuese completamente refutada. Fue refutada completamente unas semanas más tarde. Termina el libro ahí y los comentadores no dicen nada al respecto. Eso es disciplina. Si quieres ser un intelectual respetado,tienes  que entender estas cosas. No exponés al poder, en especial si tenés esperanza de unirte al mundo académico de la diplomacia. Así que Ross concluye el libro antes de que la tesis sea refutada, y eso es aceptado y constituye ahora nuestra historia, excluyendo la realidad crucial, precisamente como en el caso de los sucesos previos que he descrito hasta ahora. Pero en verdad está ahí, y esto continua hasta hoy. Así que ¿Qué deja eso como opciones hoy para los palestinos y aquellos comprometidos con los derechos de los palestinos?

Una opción es que los Estados Unidos vaya a unirse al mundo como lo hizo por un par de semanas en Enero del 2001 y acordaremos en alguna versión del consenso internacional, algo como el acuerdo de Taba. Ahora hay una visión muy común expresada por muchos grupos palestinos y por muchos otros que son solidarios con ellos afirmando que eso no es una posibilidad y que hay una alternativa mejor. La alternativa mejor que proponen sería que los líderes palestinos digan que le darán la llave a Israel y que ellos la tomarán. Les daremos todos los territorios ocupados y entonces habrá una lucha de derechos civiles, una lucha interna anti-apartheid, y una pelea como esa se puede ganar y llegará a algo. Hay mucha gente realmente buena proponiendo esto pero fallan en ver que hay una tercera alternativa. Una tercera alternativa es que EE.UU e Israel continuarán haciendo exactamente lo que están haciendo, es decir una versión de lo que Ehud Olmert, cuando era primer ministro llamó convergencia. Israel ocupan todo dentro de lo que llaman muro de separación, bueno, en realidad un muro de anexión.

Ocupan las fuentes de agua, la tierra valiosa, los suburbios de Jerusalem y Tel Aviv y así. Israel también ocupada lo que se llama Jerusalem que es la enorme área de Gran Jerusalem. Ocupan el valle del Jordan, más tierra sembrable. Y luego mandan corredores a través de las regiones restantes para separarlas en cantones separados. Así que hay una Jerusalem del Este, casi hasta Jericó, dividiendo virtualmente el Banco Oeste, hay otros más al Norte. Ahora, ¿Qué hay de los palestinos? Se los deja fuera de esto.

Muy pocos serán incorporados en las áreas valiosas que Israel ocupará, de manera que no habrá ninguna lucha de derechos civiles. No habrá lo que se llama un “problema demográfico”: demasiados árabes en un estado judío. El resto de los palestinos se irán, o serán abandonados para pudrirse en las colinas, aparte de una élite privilegiada. No son parte de lo que Israel está apropiándose. Con lo que les queda a los palestinos pueden hacer con ello lo que quieran. Si lo quieren llamar un Estado, entonces bien, llámenlo un Estado. De hecho, el primero en hacer esta propuesta fue le primer ministro Netanyahu. El primero en decir como primer ministro, sí, puede haber un estado palestino, eso fue en 1996. Asumió en 1996. Reemplazó a Shimon Peres. Cuando Peres dejó el puesto, dijo que nunca habría un estado palestino. Netanyahu asumió y su administración dijo: bueno, los palestinos pueden llamar los fragmentos que sea que se les deje un estado si quieren, o los pueden llamar “pollo frito”. Eso dura hasta el presente. Apenas hace unas semanas, Silvan Shalom, que es el vicepremier y el ministro de desarrollo regional respondió a las iniciativas palestinas sobre crear las bases para un estado y cuando le preguntaron lo que pensaba sobre ello, dijo, está bien, si quieren llamar lo que les dejamos un Estado está bien. Será un estado sin fronteras igual que Israel, también un Estado sin fronteras. Por supuesto, tendremos todo lo de valor y tendrán pollo frito pero eso está bien y debería detener la presión en nuestra contra por un arreglo diplomático y todo será maravilloso.

Bien, eso es una mejora sobre el pasado. Si vuelves digamos a 1990, la posición del gobierno israelí y del gobierno de EE.UU, James Baker y George Bush, era, los palestinos ya tienen un estado, es Jordania y no pueden tener otro estado palestino. Esa fue la posición oficial desde 1990. Ahora mejoró ligeramente. EE.UU e Israel están de acuerdo en que Jordania no es un estado palestino y que los palestinos pueden tener pollo frito, fragmentos de territorio que EE.UU e Israel asignarán. Ahora esa es la alternativa.

¿Qué hay de la lucha de derechos civiles, la lucha anti-apartheid? Esa no es una alternativa. Las opciones operativas son un arreglo entre dos estados en acuerdo con el consenso internacional y la ley internacional, tal vez siguiendo la línea casi alcanzada en Taba o, “pollo frito”, mientras Israel toma lo que quiere, como puede hacerlo, mientras tenga el apoyo sin falla de EE.UU.

Bien, terminaré diciendo sólo una palabra sobre las perspectivas posibles. Hay muchas analogías hechas entre Israel y Sudáfrica. Muchas de ellas son dudosas pienso. Por ejemplo, Ariel Sharon, el arquitecto de la política de colonos llamó los fragmentos a dejar a los palestinos “batustans” como en el estado sudafricano del apartheid. Pero estos no son batustans, eso es engañoso. Es mucho peor que en Sudáfrica La Sudáfrica blanca necesitaba a la población negra. Esa era su fuerza de trabajo. 85% de la población era negra así que debían cuidarlos del mismo modo que los dueños de esclavos debían cuidar a los esclavos y entonces los racistas extremistas de Sudáfrica proveyeron algo de apoyo para los batustans. En contraste, Israel no necesita a los palestinos, no los quiere. Así que si se desvanecen como hojas de otoño, como los americanos nativos lo hicieron, entonces está bien. Si se van a otra parte, está bien. No se van a hacer responsables de ellos para nada. Así que es peor que el apartheid. No son batustans. Esa analogía no funciona y muchas otras tampoco pero hay una analogía que creo que es correcta, y no parece ser discutida jamás.

Hace cincuenta años, Sudáfrica blanca empezaba a darse cuenta de que se estaba volviendo un Estado paria. Se la estaba aislando del mundo. Estaba recibiendo menos apoyo. Estaba siendo odiada más y más por todo el mundo. En ese punto, el ministro del exterior sudafricano habló con el embajador Americano en Sudáfrica y le señaló que en las Naciones Unidas todos votaban contra ellos pero no importaba porque Ud y yo sabemos, que hay un sólo voto en las Naciones Unidas. El suyo, y mientras nos apoyen, no importa lo que piense el mundo. Ese es un reconocimiento del principio mafioso, realismo en asuntos internacionales, y probó ser correcto. Si miran lo que pasó en las décadas consecutivas, la oposición en Sudáfrica continuó creciendo y desarrollándose. Hacia 1980, hubo sanciones y campaña de desinversión. Las corporaciones occidentales empezaron a retirarse. Sanciones fueron impuestas por el congreso de EE.UU. Pero nada cambió. La razón era que Washington siguió apoyando a Sudáfrica. Ronald Reagan, que era presidente, violó las sanciones del congreso por una razón: la guerra contra el terrorismo que declaró al asumir en 1981. Estaba conduciendo su guerra al terrorismo, y los blancos sudafricanos estaban bajo la amenaza del terror del Congreso Nacional Africano, el CNA de Nelson Mandela. En 1988, Washington declaró al CNA “uno de los grupos terroristas más notorios” del mundo. Realmente no importó lo que el resto del mundo pensaba, de hecho, incluso lo que el pueblo americano pensaba, o lo que el Congreso pensaba. Si no les gusta, está bien, pero vamos a continuar y, para entonces, a finales de los ’80, la Sudáfrica blanca parecía absolutamente inconmovible. Habían tenido victorias militares y se estaban haciendo más ricos. Todo parecía bien y estaban satisfechos. Dos o tres años más tarde, Estados Unidos cambió su política, y el apartheid colapsó. Cuando el padrino cambia sus política, las cosas cambian. El resultado no es muy agradable pero fue sin dudas una gran victoria la eliminación del apartheid, aunque todavía hay mucho camino para andar. Nelson Mandela también ganó una victoria personal, un poco más lentamente. Se lo quitó de la lista de Washington de sostenedores del terror apenas un año antes, así que por un año pudo viajar a Estados Unidos sin un permiso especial.

Esencialmente, eso fue lo que pasó y pienso que podría pasar con Israel. Si Estados Unidos cambia de política y decide unirse al mundo, Israel no tendrá otra opción que aceptarlo. Eso no sería el punto final, como el final del apartheid no es el punto final para Sudáfrica. Siempre creí y todavía pienso que hay soluciones mejores que el consenso internacional de un arreglo de dos estados, pero en el mundo real, ese es probablemente un primer paso indispensable para cualquier progreso futuro hacia un resultado más justo.

Ahora, hay como lo mencioné, una buena parte de complejidad en el sistema internacional. Hay organizaciones en desarrollo que son independientes de los Estados Unidos. Hay países que mantienen su soberanía como China por ejemplo, y hay una buena parte de diversificación. Hay incluso pasos hacia un grado de independencia dentro de los dominios sujetados por los EE.UU. Tomemos Egipto, el segundo receptáculo de ayuda militar de EE.UU después de Israel. Hubo reuniones hace un par de semanas sobre proliferación nuclear, reuniones internacionales. Egipto en representación de los 118 estados del Movimiento de los No-alineados tomó una posición muy fuerte y ética en un tema crucial: establecer una zona libre de armas nucleares en el Medio Oriente. Bueno, en principio es muy difícil para cualquiera objetar esto. Mitigaría o terminaría cualquier amenaza creada por Irán, supuestamente la preocupación principal de la política exterior de EE.UU. Por supuesto, tendría que incluir a Israel y a las fuerzas de EE.UU en la región así que EE.UU estaba bastante atorada. No pueden salir a oponerse pero no podían apoyarlo, así que formularon una forma de evadir el dilema, contando con las clases intelectuales para ocultar lo que estaba pasando, siguiendo el principio de Orwell. La administración Obama declaró que apoyaba una zona libre de armas nucleares pero dijo que este no era el momento para ella. Tenemos que esperar hasta que haya un arreglo de paz general. Pero eso puede ser retrasado indefinidamente por la oposición de EE.UU-Israel, como en el pasado, así que la amenaza de una zona libre de armas nucleares puede ser retrasada indefinidamente también. Hasta aquí, Washington se salió con la suya en esto, pero el tema puede ser impuesto por movimientos populares que tomen una postura independiente.

Y bien, hay muchos otros puntos en donde el sistema de dominación reinante, aunque poderoso, es no obstante vulnerable. Hay muchas posibilidades abiertas para la gente de influenciar y determinar el destino futuro.

Fuente: http://www.chomsky.info/talks/20100525.htm

Traducción: Tom
Reproducción autorizada con sólo citar la fuente.

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