¿Qué es la Revolución Integral?

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El principio básico es la lucha contra toda forma de dominación y la construcción de otras sociedades a través una revolución Integral.

Esto lo concretamos con los siguientes puntos, en forma de unas bases ideológicas que exponemos esquemáticamente y que habrá que trabajar y elaborar para la redacción del manifiesto fundacional del Bloque:

1) Unas relaciones humanas equitativas basadas en la libertad

  • Rechazamos cualquier forma de dominación o discriminación entre las personas, ya sea por razón de sexo, género, orientación sexual, etnia o cultura, clase…
  • Apostamos por el apoyo mutuo y la solidaridad, la confianza, el respeto, la fraternidad y, en general, el amor entre los seres humanos.
  • Queremos revertir la degradación actual del ser humano, que se produce en la mayoría de lugares del mundo y que es fomentada conscientemente por las élites dominantes. Porque, cuanto más empoderadas estemos las personas, más inseguro se encontrará el sistema.
  • Necesitamos una voluntad de mejora, basada en la escucha activa y la reflexión constante, así como en el hábito a las críticas y a las auto-críticas para esta mejora.
  • Queremos extender las buenas prácticas en las relaciones interpersonales a toda la humanidad.

2) Autoorganización y asambleas populares soberanas

  • La asamblea, como forma de tomar decisiones con igualdad de voz y de voto, es la forma legítima de organización de cualquier comunidad, pueblo o colectivo, ya que es una condición necesaria para la libertad.
  • Asambleas populares soberanas: autodeterminación de los pueblos mediante esta forma de organización horizontal y libre adhesión de las personas y los pueblos a las comunidades y a las confederaciones.
  • Relaciones entre pueblos y comunidades basadas en la solidaridad, la libertad y la descentralización: interdependencia horizontal y equitativa, disposición a relacionarse y a coordinarse, desde los ámbitos más locales y regionales a los ámbitos geográficos mayores, decidiendo a pequeña escala lo que se pueda y a mayor lo que sea necesario (principio de subsidariedad, confederación, fractalidad…).
  • Construcción en la diversidad, respetando las diferencias humanas y personales, incluyendo las minorías en todas las decisiones asamblearias.
  • Por lo tanto, impugnación del Estado, en todas sus versiones.

3) Lo común, lo público

a/ Recuperar la propiedad como bien común, con posesión y control popular

  • Tenemos que recuperar el control de la tierra y de los medios de producción como bien común, garantizando su uso a través de la propiedad comunal (de la comunidad) y, por lo tanto, como bienes públicos.
  • Rechazamos la propiedad privada como herramienta de las clases poderosas para acumular capital y establecer el control sobre el uso y la propiedad de la tierra y de los medios de producción, que perpetúa el régimen de dominación mediante el trabajo asalariado, la acumulación, la explotación y la especulación.
  • El interés particular nos aleja, nos individualiza y destruye la propiedad comunal y los bienes comunes.

b/ Construir un sistema público cooperativo y autogestionario desde el apoyo mutuo

  • Trabajamos por el bien común, para garantizar que todas nuestras necesidades vitales (la alimentación, la salud, la vivienda, la educación, la energía, el transporte…) estén cubiertas a través de un sistema realmente público, construido por nosotros mismos en base a la autogestión, cooperando los unos con los otros, promoviendo los valores y las capacidades esencialmente humanas.
  • Rechazamos el Estado como sistema de control basado en la explotación del ser humano por el ser humano y las prestaciones estatales como forma de asistencialismo individualizador. Rechazamos el control de los servicios públicos por parte de minorías, ya sea a través del Estado o del mercado; rechazamos pues, también, todo el entramado privado corporativo-elitista controlado por minorías.

c/ Liberar el acceso a la información y al conocimiento

  • Liberamos el acceso a la información y a la creación libre. Desarrollamos nuestra necesidad de experimentación y de investigación vivencial como fuentes de conocimiento.
  • Compartimos el conocimiento entre todas para construir un mayor bien común.

4) Una nueva economía basada en la cooperación y las relaciones de proximidad

  • Impugnamos el capitalismo como mecanismo de producción y mercado basado en la ley del más fuerte y en el crecimiento perpetuo.
  • Impugnamos el sistema financiero actual, dominado por los bancos centrales y la banca privada, y rechazamos los intereses sobre el dinero.
  • Nos guiamos por la máxima: de cada quien según sus posibilidades, a cada quien según sus necesidades.
  • Apostamos por la cooperación como base de las relaciones económicas entre iguales y entre diversos.
  • Promocionamos intensamente el cooperativismo en el trabajo y en el consumo. Estamos por la erradicación del trabajo asalariado y, en general, de la explotación laboral.
  • Monedas sociales, trueque directo, economía de la donación y economía comunitaria, como herramientas de acción práctica para un nuevo sistema económico.
  • Economía tan local como sea posible y sin intermediarios. Relaciones equitativas entre productores y consumidores.
  • Allá donde sea necesario, sistema financiero público-comunitario y sin intereses.

5) Cooperar con la vida y la naturaleza

  • Aplicamos los principios de cooperación, conservación y respeto en nuestra relación con la naturaleza, de la que somos parte, y aseguramos la buena convivencia con el resto de seres vivos. Además, la soberanía popular local permite y fomenta estos principios.
  • Hay que tener en cuenta los ciclos de la naturaleza, para asegurar la sostenibilidad de la actividad humana, es decir, que sea perdurable en el tiempo, de generación en generación.
  • Impugnamos los valores y las dinámicas del sistema actual que aniquilan y ponen en peligro muchas formas de vida, también la nuestra, y que, a la vez, agotan los recursos no renovables.
  • Tenemos que aprovechar los recursos renovables de forma descentralizada, promoviendo la autosuficiencia de las comunidades humanas y reduciendo la envergadura de las grandes ciudades depredadoras de recursos.

6) ¿Cómo podemos hacerlo?

  • Coherencia entre medios y fines: el proceso de Revolución Integral es una transición entre el sistema vigente y una nueva sociedad y humanidad. El camino para ir de un lugar a otro es aprendizaje e imagen de a donde vamos. Hace falta, pues, que los medios para realizar esta transformación estén en concordancia con los fines que anhelamos.
  • Construcción dialéctica y simultánea entre estructuras y valores: el cambio de valores es necesario para cambiar las estructuras, pero para realizar un cambio de valores profundo y amplio hacen falta nuevas estructuras que los fomenten y permitan practicarlos.
  • En coherencia con nuestra finalidad, tenemos que realizar la revolución integral en base a grupos locales, apostando por la descentralización y la acción local, pero con miras y pensamiento global. Esta, si avanza paralelamente en diversos territorios y regiones, será mucho más robusta e imparable.
  • Los pueblos y las comunidades que los integran tienen el inalienable y legítimo derecho de organizarse y realizar la autodefensa de su vida, su seguridad, su cultura y sus territorios, del modo que consideren conveniente, mientras cumplan la máxima de “minimizar la violencia sobre los seres humanos y maximizar el respeto por la libertad y la vida de las personas”.
  • Para poder realizar esta revolución, extrayendo el máximo de recursos, trabajo y legitimidad del sistema vigente para dedicarlos a la nueva sociedad en construcción, encontramos totalmente legítima y necesaria la desobediencia integral. Pensamos que hay que usarla en cada contexto de modo que maximice nuestra acción transformadora.
http://integrarevolucio.net/es/revolucion-integral/bases-ideologicas-del-llamamiento/

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